Ciudad de México (EFE).- El Mundial 2026 se ha convertido en una edición inédita al ser la que mayor número de selecciones nacionales ha concentrado en su historia, así como por el hecho de que ningún mandatario ha estado en las gradas del Estadio Ciudad de México este jueves en la jornada inaugural, ni siquiera la presidenta del país anfitrión, Claudia Sheinbaum.
En una imagen insólita, al recinto deportivo más emblemático de México, sede mundialista en tres ocasiones, no acudió ningún jefe de Estado extranjero, dejando la representación política en funcionarios de segundo nivel para el torneo futbolístico más importante a nivel global.
Un Mundial sin jefes de Estado en las gradas
Aficionados de México reaccionan durante el partido entre México y Sudáfrica en el FanFest en San José Square, California (EE.UU.). EFE/ Miguel Gutiérrez
Los líderes de Estados Unidos y Canadá (Donald Trump y Mark Carney, respectivamente), los otros dos países que celebran esta edición de la Copa del Mundo, también se ausentaron.










