Sheinbaum, Trump y Carney se ausentan del acto de apertura del torneo en Ciudad de México, una situación inédita en la historia de las Copas del Mundo

El Mundial 2026 está lleno de primeras veces. El primero organizado por tres países, con 108 partidos, 1.248 jugadores y 16 ciudades sede. México es el primer anfitrión en albergar tres veces un Mundial, mientras Canadá recibe el torneo por primera vez. Y la lista sigue. Pero dentro de esos asuntos que no habían pasado antes, uno que resuena especialmente en esta edición, es el del palco de jefes de Estado sin anfitrión. La presidenta mexicana Claudia Sheinbaum se ha ausentado este jueves de la ceremonia más importante del torneo más visto del planeta, y en su representación ha ido Yolett Cervantes Cuaquehua, una joven indígena del norte de Veracruz. Tampoco han aparecido los coorganizadores Mark Carney, primer ministro de Canadá, ni su homólogo estadounidense Donald Trump. Un vacío nunca antes visto en la historia de los Mundiales.

Sheinbaum recibió en diciembre de manos del presidente de la FIFA, Gianni Infantino, el boleto 001 para el primer encuentro de la Copa. Más tarde la mandataria regaló la entrada a una joven aficionada al fútbol. Lo hizo, asegura, porque la gran mayoría de aficionados mexicanos no puede acceder a un boleto, por lo que prefirió ver el partido contra Sudáfrica desde las pantallas que el Gobierno instaló para ver gratis el torneo en Ciudad de México.