El Mundial 2026 se convirtió en una edición singular no solo por reunir por primera vez a 48 selecciones, sino también porque ningún jefe de Estado asistió este 11 de junio al partido inaugural disputado en el Estadio Ciudad de México, antes Estadio Azteca, ni siquiera la presidenta del país anfitrión, Claudia Sheinbaum.

Al principal escenario deportivo de México, sede mundialista por tercera ocasión, no acudió ningún mandatario extranjero. La representación política quedó en manos de funcionarios de menor rango durante el inicio del torneo.

Tampoco estuvieron presentes los líderes de Estados Unidos y Canadá, Donald Trump y Mark Carney, respectivamente, cuyos países comparten la organización de la Copa del Mundo.

Asimismo, estuvo ausente el presidente de Sudáfrica, Cyril Ramaphosa, cuya selección enfrentó a México en el partido inaugural. Entre las personalidades presentes destacó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino.

Días antes del inicio del torneo, Sheinbaum había señalado que algunos líderes extranjeros que tenían previsto viajar a México cancelaron su asistencia por motivos relacionados con la situación de sus países.