Ciudad de México (EFE).- México hizo los deberes al lograr un triunfo cómodo sobre Sudáfrica por 2-0, en la jornada inaugural del Mundial 2026, que culminó un mosaico de bailes y cultura latinoamericana y en el que Maná y Shakira pusieron la música ante un estadio vibrante de emociones.

Fue una apertura inédita de la Copa del Mundo, que organizan México, Estados Unidos y Canadá, ya que ningún jefe de Estado de los tres países anfitriones -Claudia Sheinbaum, Donald Trump o Mark Carney- estuvo en las gradas del Estadio Ciudad de México, conocido como Azteca.

Sólo Gianni Infantino, presidente de la FIFA, apareció junto con la actriz mexicana Salma Hayek para dar el banderazo oficial.Hayek, como embajadora de la Copa Mundial de la FIFA 2026, dio la bienvenida al encuentro deportivo, con un discurso en el que destacó la “unión del fútbol”.

Desaparecidos también presentes

Si bien los goles de Julián Quiñones y Raúl Jiménez encendieron a los seguidores mexicanos en la tribuna, no todo fue fútbol, ya que también se produjeron protestas de los maestros de la CNTE y de las madres buscadoras de desaparecidos en los alrededores del estadio.