En plena crisis por los casos de corrupción que afectan al expresidente Zapatero y al propio PSOE, hasta el CIS reflejaba este jueves una caída de casi cinco puntos en la intención de voto a los socialistas. A su izquierda, Sumar subía un 0,7% y Podemos otras tres décimas. El espacio político, sumido ahora en la enésima trifulca interna por la dimisión de dos miembros de la Ejecutiva y las acusaciones contra la coordinadora general de Movimiento Sumar, Lara Hernández, por presuntas prácticas de acoso laboral, se muestra incapaz de recoger el descontento que genera el partido de Pedro Sánchez. Después de que la pelea soterrada desde hace meses en la formación creada por Yolanda Díaz en 2023 saliera a la luz pública esta semana, la dirección, dividida, intenta ahora bajar el ruido. En una reunión telemática del Grupo Coordinador, MS ha aprobado esta tarde celebrar la asamblea que renovará cargos orgánicos y documentos el próximo 11 de julio. Será la tercera en los tres años de vida del partido. Fuentes de la dirección esperan que en las próximas semanas pueda alcanzarse algún tipo de acuerdo interno entre los partidarios de Hernández y el grupo que, entre otros cargos institucionales, representa la portavoz parlamentaria del grupo, Verónica Barbero, que el martes pasado en RNE no descartó la posibilidad de disputar la coordinación. En el partido son conscientes de que las denuncias conocidas esta semana hieren de muerte a la organización, ya de por sí muy debilitada y sin apenas despliegue ni implantación territorial. En la reunión de esta tarde no se ha discutido sobre candidaturas o listas. Ese proceso durará hasta el día 30 de junio y se publicará oficialmente el 5 de julio. Sí se ha aprobado el reglamento del cónclave, al que se han presentado algunas enmiendas, y la Ponencia político- organizativa. “Tenemos por delante una Asamblea importante para la que queremos hacer un esfuerzo de serenidad y cuidado. Tanto hacia la organización, como hacia el conjunto del espacio progresista. Sabemos que no ha sido así en los últimos días y por ese motivo nos gustaría pedir disculpas”, han señalado MS en un comunicado a medios. Desde otros partidos de la coalición que logró 31 diputados el 23-J algunas voces admiten preocupación por el efecto contagio al resto del espacio, que se refleja ya en la incapacidad para rentabilizar la caída del PSOE en un momento para ellos muy malo. Las fuerzas políticas de Sumar en el Gobierno (Izquierda Unida, Más Madrid, Comuns y MS) empezaron a construir el proceso para las próximas generales hace un año, y en febrero pasado, bajo el lema “Un paso al frente”, lanzaron el esqueleto del proyecto con el que esperan repetir una alianza amplia en esos comicios. Pero la falta de liderazgo tras el paso a un lado de Díaz y la ausencia de una marca que lo identifique, además de los malos resultados en el ciclo de autonómicas desde Aragón, lastra sus posibilidades. Todo mientras el portavoz de ERC, Gabriel Rufián, se erige como una suerte de autoridad moral en la izquierda con continuos llamamientos a la unidad. La vicepresidenta segunda y el ministro de Cultura y coportavoz de MS, Ernest Urtasun, han evitado estos días pronunciarse sobre el proceso interno. Díaz dimitió como coordinadora general hace dos años tras el descalabro en las europeas y Lara Hernández, un perfil de su confianza, fue nombrada co-coordinadora junto a Carlos Martín en la asamblea de marzo de 2025. Martín, también diputado, renunció al puesto en agosto y desde entonces no se ha buscado un reemplazo, a pesar de que los estatutos hablan de una coordinación bicéfala y paritaria. La secretaria de Organización, Laura Moreno, vertía en una carta de despedida dirigida al Grupo Coordinador varias acusaciones (“fraude” en el proceso constituyente en la Comunidad Valenciana, haber sido apartada de determinados procesos) y revelaba la existencia de una investigación interna impulsada por seis cargos institucionales y orgánicos que pudieron observar “comportamientos preocupantes de la co-coordinadora hacia algunos trabajadores”. El procedimiento se centra en seis empleados (dos cargos políticos y cuatro técnicos). Fuentes de la formación creen que la investigación puede acelerarse en los próximos días para cerrarla antes de la asamblea. Mientras dentro abogan por bajar el volumen de las críticas, desde fuera, una exdirigente del partido como Elizabeth Duval, que ocupó la secretaría de Comunicación y la coordinación interina, ha amplificado el conflicto a través de redes sociales y medios de comunicación. Duval salió de la Ejecutiva antes de la anterior asamblea y ha reclamado estos días la dimisión de Hernández. Una actitud que censuran algunas voces en la dirección.
Movimiento Sumar cierra su asamblea para el 11 de julio mientras busca aplacar la crisis interna
El espacio a la izquierda del PSOE teme que la trifulca afecte a todos en un momento de debilidad de los socialistas













