Poco a poco, los países van tomando posturas para encarar la que es una de las negociaciones más difíciles de la legislatura: el próximo presupuesto comunitario. La propuesta presentada por la Comisión Europea planteaba elevar su dotación a los 2 billones de euros, frente a los 1,2 billones del presupuesto actual de siete años. Un importe que se ha visto reducido para dar respuesta a las inquietudes de los Estados miembro. Sin embargo, los países más ricos chocan con de nuevo con la propuesta. Alemania y Países Bajos piden rebajar el importe de las próximas cuentas europeas."Para Países Bajos, este es un paquete inaceptable. Es inasequible, desequilibrado y tiene un enfoque erróneo. El volumen total sigue siendo demasiado elevado en un momento en el que el margen de maniobra presupuestaria es limitado en toda Europa y las decisiones difíciles son inevitables", ha indicado el ministro de Hacienda de los Países Bajos, Eelco Heinen.

El titular holandés de Economía define la propuesta negociadora del próximo presupuesto europeo como "no-negociable". Lo que la presidencia del Consejo de la UE, en manos de Chipre este semestre, proponía un recorte del 2%, es decir, de 32.800 millones de euros, de la dotación propuesta por Bruselas. Pero aun así los países nórdicos consideran que es demasiado elevada.