Empieza la batalla entre las dos Europas. El Consejo de la Unión Europea, que este semestre lo preside Chipre, ha presentado su propuesta para los próximos presupuestos plurianuales (2028-2034), y entre los países del norte del continente y los del sur ya se están discutiendo abiertamente. Por un lado, Alemania y los Países Bajos —juntamente con el grupo de socios europeos conocidos como los frugales— piden más recortes, mientras que los Estados miembros del sur —como Francia, Italia o Portugal— abogan por unas cuentas generales europeas más expansionistas, sobre todo para evitar que el gran gasto militar vaya en detrimento de otras partidas, según informan varias fuentes diplomáticas de Estados miembros de la UE consultadas por Público.PublicidadLa propuesta presentada por el Consejo de la UE, que es el organismo comunitario que dirige el debate entre los Estados miembros, ya supone un ligero recorte de la propuesta que presentó la Comisión Europea. En concreto, mantiene los recortes que planteó Bruselas por los fondos de la Política Agrícola Común (PAC) y los fondos regionales, que históricamente han sido los dos principales pilares de los presupuestos comunitarios.Ahora bien, la presidencia chipriota del Consejo de la UE recorta respecto a la propuesta de la Comisión Europea —aunque sigue siendo una ligera reducción, solo del 4%— las asignaciones destinadas a sectores como la seguridad y defensa, acción exterior y competitividad, que se han convertido en las nuevas prioridades de la Unión Europea durante los últimos años. En todo caso, mantiene el gran incremento presupuestario que Bruselas quiere dedicar a estos campos.En total, la nueva propuesta presentada por la presidencia chipriota del Consejo de la UE supone un recorte de casi el 2% —32.800 millones de euros— de lo que ya puso sobre la mesa la Comisión Europea de Ursula von der Leyen hace un año. En total, el presupuesto para siete años de la Unión Europea llegaría a los 1,73 billones de euros. Sin embargo, para los países del norte del continente no es un recorte suficientemente importante y piden podarlo más y de manera equitativa. Es decir, también en los sectores como el agrícola o de cohesión regional, que el Consejo de la UE ha preferido no tocar porque la Comisión Europea ya había propuesto inicialmente recortarlos de forma sustancial.De hecho, los países del norte de Europa han sido históricamente críticos con los fondos agrícolas, ya que son territorios muy industrializados y normalmente no se benefician tanto de estas inversiones como países como Francia, Italia o España. Por este motivo, los denominados como Estados miembros frugales son más partidarios de incrementar los fondos dirigidos a competitividad y a I+D. Además, tanto Alemania o Países Bajos, como los países nórdicos y bálticos, son mucho más partidarios del gran rearme de la Unión Europea que, por ejemplo, los ciudadanos franceses, españoles o italianos, que se muestran más reticentes a incrementar a marchas forzadas el dinero de las arcas públicas que se dedica a la defensa.PublicidadPor contra, los países del sur de Europa hace tiempo que están presionando a la Comisión Europea y a los socios del norte del continente para incrementar tanto como sea posible los presupuestos de la UE, especialmente los que afectan a los fondos agrícolas y regionales. Cabe recordar que estos presupuestos se negociarán en un contexto de rearme europeo, pero también especialmente delicado por el campo y las zonas rurales europeas.Las dos EuropasLa negociación de los próximos presupuestos vuelve a evidenciar que hay, como mínimo, dos Europas en materia de políticas económicas. Pero no solo afecta a las cuentas generales de la Unión Europea. El Consejo de la UE también ha dado el visto bueno este viernes a que países como España puedan superar en 0,3 décimas el límite de déficit del bloque comunitario, que está en el 3%, para poder aprobar medidas que ayuden a aplacar la crisis energética provocada por la guerra iniciada por Donald Trump y Benjamín Netanyahu en Irán. Sin embargo, los países del norte tampoco ven bien esta medida con buenos ojos y a la misma Comisión Europea le costó, y mucho, darle apoyo, a pesar de que para facilitar el gran rearme europeo han permitido superar este límite de déficit en un punto y medio porcentual.Es la historia que se repite. Ya en plena crisis económica del 2008, los países del norte no permitieron que los países del sur pudieran superar las normas fiscales de la UE, ni que fuera de manera temporal, cosa que los condenó a una larga recesión y a grandes recortes. Y, la semana que viene, se volverá a repetir, cuando se empezará a negociar los presupuestos: primero en el encuentro ministerial del Consejo de Asuntos Generales de la UE y, el jueves y el viernes, en la cumbre de jefes de Estado y de Gobierno de los Estados miembros.
El norte pide más recortes, el sur inversión: arranca la pelea en la UE por los nuevos presupuestos
Los países 'frugales' piden más recortes en agricultura y cohesión regional e incrementar el gasto militar.












