El f�tbol como "el �ltimo gran rito" que permanece, un espect�culo que congrega a una multitud para unirse en una ceremonia colectiva de emociones. As� lo ve�a el escritor y cineasta italiano Pier Paolo Pasolini y el Mundial es la expresi�n m�xima de esa religiosidad que, si ha de elegir un templo, ese es el estadio Azteca de Ciudad de M�xico. Arranca hoy la Copa del Mundo en un escenario con una m�stica que lo ha convertido en inmortal, protagonista en p�ginas de la literatura mundial y en estrofas en canciones coreadas en multitudinarios conciertos de rock. Porque en su c�sped se labraron las mayores gestas del f�tbol de naciones del siglo XX.Cuando M�xico y Sud�frica salten al campo, el gigante de cemento y acero inaugurado en 1966, al que le han hecho una remodelaci�n interior intensa, se convertir� en el �nico estadio que ha albergado partidos de tres Mundiales: en 1970 y 1986 fueron las finales que consagraron a Pel� y Maradona. Ahora ser� el duelo que da el pistoletazo de salida a una peculiar Copa del Mundo, la primera compartida por tres pa�ses tan cerca en el mapa y tan lejos en casi todo lo dem�s.El Azteca tiene un padre, el empresario Emilio Azc�rraga, propietario de Televisa y del Club Am�rica. Necesitaba un estadio para su club y acab� impulsando un icono nacional: un campo de 100.000 espectadores, construido en cuatro a�os pese a las enormes dificultades t�cnicas para dinamitar y excavar 180.000 toneladas de roca volc�nica de las coladas de lava del antiguo volc�n de Xitle. Por eso creci� en vertical como un gran cuenco monumental. Su solidez hizo que, el 19 de septiembre de 1985, a nueve meses del Mundial del 86, permaneciera sin da�os ante uno de los terremotos m�s devastadores sufridos por Ciudad de M�xico. Para entonces ya hab�a pasado por all� la historia del f�tbol.La construcci�n del estadio fue, junto al apoyo firme de Azc�rraga, una de las razones por las que M�xico se convirti� en sede del Mundial de 1970. Acogi� diez partidos, pero solo uno tiene una placa en el grader�o del Azteca: el 'Partido del Siglo'. Fue la semifinal que disputaron el 17 de junio de 1970 Italia y Alemania Occidental, una oda al f�tbol... en la pr�rroga. Se adelantaron los italianos en el minuto 8 con un gol de Roberto Boninsegna y se encerraron, frenando los ataques de los germanos, con Torpedo M�ller y Beckenbauer. Reclaman dos penaltis que no les pitan y, adem�s, en una de esas zancadillas, el Kaiser cae de mala forma y se disloca el hombro. Jug� el resto del partido con el brazo en cabestrillo pegado al pecho. Cumplido el 90, en el tiempo a�adido, el lateral Schnellinger se lanza con los tacos por delante a empujar el �ltimo bal�n en juego y logra el empate.En ese momento, pese al calor y los 2.200 metros de altitud, el f�tbol explot�. La pr�rroga fue de gol en gol con una cadencia de menos de cinco minutos. Nadie se pod�a apartar de la televisi�n en un partido que, como el resto del campeonato, se emiti� por primera vez en color. Tampoco los guardas de la c�rcel de Tixtla, donde se produjo una fuga aprovechando esa media hora en la que marc� M�ller (1-2) para adelantar a Alemania, igual� Tarcisio Burgnich (2-2) para Italia, a la que volvi� a adelantar Gigi Riva (3-2), volvi� a empatar el Torpedo (3-3) pero, un minuto despu�s, casi sin piernas para seguir aguantando, Gianni Rivera (4-3) llev� a Italia en la final.All� le esper�, y la destroz�, el mejor equipo del campeonato: Brasil, con Pel� al frente, en su madurez de 29 a�os y cuatro mundiales a la espalda. O Rei era el l�der emocional y futbol�stico de una selecci�n que, pese a haber encadenado las victorias en los Mundiales de 1958 y 1960, hab�a hecho el rid�culo en Inglaterra cayendo en la fase de grupos. La reivindicaci�n fue may�scula: no perdi� ni un solo partido. El astro brasile�o marc� cuatro goles en el torneo -alguno, como una jugada en semifinales ante Uruguay que tir� a puerta sin mirar, se le escap�- y dio seis asistencias. Todo el poder�o ofensivo de aquel Brasil pasaba por sus botas. El 21 de junio de 1970, aquella selecci�n de Mario Zagallo, que ten�a brillo en cada l�nea con Tostao, Rivelino y Jairzinho, que marc� en todos los partidos, derrot� 4-1 a Italia, con gol y asistencia de un Pel� que sali� a hombros de sus compa�eros tras alzar la Copa del Mundo en una imagen ic�nica.El Azteca volvi� a centrar las miradas del mundo en 1986. El Mundial volv�a a M�xico tras confirmar la FIFA que no pod�a celebrarse en Colombia, la sede elegida, por motivos de seguridad. La Federaci�n Mexicana, con la ayuda, de nuevo, de Azc�rraga, pele� codo con codo con Estados Unidos y gan�. Si en el 70 fue Pel� quien sali� del estadio consagrado como estrella mundial, 16 a�os despu�s alumbrar�a a quien compite por ser el mejor jugador de la historia: Diego Armando Maradona. Lo hizo, adem�s, en dos partidos en el Azteca.Imagen a�rea del estadio Azteca de Ciudad de M�xico.CARL DE SOUZAAFPMaradona, que llegaba con 25 a�os como estrella del N�poles y en su plena madurez, marc� cinco goles y dio cinco asistencias en aquel campeonato, pero los dos que le hizo a Inglaterra en cuartos de final son una leyenda.El 22 de junio de 1986, las gradas del Azteca vieron la magia del capit�n argentino. En el minuto 51, un despeje defectuoso ingl�s elev� el bal�n hacia el �rea. Maradona corri� hacia la pelota junto al portero ingl�s Peter Shilton y, aunque med�a apenas 1,65 m, salt� y, con una piller�a de futbolista de potrero que hoy hubiera desbaratado el VAR, golpe� ligeramente con el pu�o y marc�. Ni el �rbitro ni el juez de l�nea vieron que no fue un testarazo. "Un poco con la cabeza de Maradona y otro poco con la mano de Dios", explic� el astro argentino bautizando un gol ic�nico. Pero no fue el �nico que hizo aquella tarde para derrotar 2-1 a los ingleses. De la 'mano de Dios' pas� al 'gol del siglo'. En el minuto 55, apenas cuatro despu�s, recibi� el bal�n en su campo, trot� 60 metros superando uno a uno a cinco rivales para fusilar a Peter Shilton de un zurdazo. Maradona hab�a entrado en la historia. En las semifinales ante B�lgica, tambi�n en el Azteca, el 10 volvi� a firmar dos obras de arte para derrotar a B�lgica (2-0) y plantarse en la final ante Alemania el 29 de junio de 1986. No marc� en el 3-2: lo hicieron Brown, Jorge Valdano y Burruchaga, pero Maradona levant� la segunda Copa del Mundo para su pa�s ocho a�os despu�s, convertido en leyenda.En este Mundial, la m�stica del Azteca llegar� solo hasta octavos de final y a ella se agarrar�, principalmente, la selecci�n mexicana de Javier Aguirre. Y de momento, en sus inmediaciones hay convocadas protestas de la Coordinadora Nacional de Trabajadores de la Educaci�n (CNTE) y de Manos Buscadoras, familiares de desaparecidos en el pa�s. El secretario de Gobierno de Ciudad de M�xico, C�sar Craviotto, recomienda acudir con mucha antelaci�n al estadio Azteca. En los pasados d�as, las manifestaciones colapsaron los accesos e incluso se incautaron algunos artefactos explosivos de peque�o calibre. La presidenta Claudia Sheinbaum ha garantizado que se respetaron los derechos de los manifestantes, pero que se extremar�n las medidas de seguridad. De hecho, la ciudad se parar� porque se ha decretado el teletrabajo para todas las actividades no esenciales, incluidas las estudiantiles, de manera que se facilite la circulaci�n por la ciudad
La m�stica del Azteca en su tercer Mundial: el gigante de cemento que consagr� a Pel� y Maradona
El f�tbol como "el �ltimo gran rito" que permanece, un espect�culo que congrega a una multitud para unirse en una ceremonia colectiva de emociones. As� lo ve�a el...













