Ganar un Mundial de fútbol ya no es una utopía para España. En Sudáfrica, hace ya 16 años, se rompió una especie de maleficio que se extendió durante muchísimos años para lograr una de las mayores gestas de nuestro país y hacerlo además en el deporte rey. Todos recordemos donde estábamos aquel 11 de julio de 2010. Con quién nos abrazamos cuando marcó el gol de la final Andrés Iniesta. Cómo gritamos con cada patada de la selección holandesa –antes de su horrible cambio a Países Bajos– y las lágrimas con el pitido final del árbitro.Eran días felices para la selección española. Dos años antes, se había ganado la Eurocopa en Viena. Y dos años después, se levantó otra vez el torneo continental con una paliza a Italia (4-0) en Kiev.Fue uno de los ciclos de mayor dominio de una selección de la historia con una generación irrepetible, la de los Xavi, Iniesta, Casillas, Ramos, Villa, Torres, Puyol, Xabi , Busquets, Pedro y compañía.Pero tras ellos, llegó la 'normalidad'. Batacazo inesperado en Brasil 2014 –adiós en la fase de grupos– con los mismos jugadores, pero ya con demasiados kilómetros en las piernas. Debacle en Rusia 2018, eliminados por la anfitriona en octavos de final, con el esperpéntico cambio de seleccionador apenas dos días antes de inicio del torneo. Y nueva decepción en Qatar 2022, con Luis Enrique a los mandos y una desunión como no se recuerda: adiós de nuevo en octavos, ante Marruecos en la tanda de penaltis.En las Eurocopas, más de lo mismo. No se dio la talla en 2016, donde se cayó ante Italia en octavos, aunque sí se dio una buena imagen en 2021, eliminados en las semifinales –de manera bastante injusta futbolísticamente hablando– ante Italia, de nuevo sin suerte en los lanzamientos desde los 11 metros.Pero España es país de grandes futbolistas y solo era cuestión de tiempo que eso se viera reflejado, de nuevo, en el campo. La irrepetible Generación de Oro del fútbol español ya tiene sucesora con un grupo de talentosos jugadores comandados por el más joven de todos ellos: Lamine Yamal.Por primera vez en la historia, la Roja tiene a uno de los grandes atractivos del torneo. Pese a la calidad de jugadores como Xavi Hernández, Andrés Iniesta o Iker Casillas, los focos se iban hacia Cristiano Ronaldo, Leo Messi o Neymar Jr. Ahora, eso no pasa: el de Rocafonda le mira a los ojos, mediáticamente, a los Mbappé y compañía. Y en el campo, no parece haber un futbolista mejor que el extremo español.Además, como líder del grupo está todo un Balón de Oro, Rodri Hernández. El único jugador español, junto a Luis Suárez, en ser elegido el mejor futbolista del mundo.Junto a ellos, un grupo tremendo de futbolistas con mucho más fútbol que nombre: Pedri destaca entre ellos, pero también Mikel Oyarzabal, Nico Williams, Fabián Ruiz, Mikel Merino, Marcos Llorente, Dani Olmo... y así hasta completar la lista de 26 convocados. Con ese grupo se ha levantado una Nations League, en 2023, y también una Eurocopa, en 2024, que fue la confirmación de que este grupo está llamado a hacer historia.Mención especial merece Luis de la Fuente, un hombre de la casa en la Real Federación Española de Fútbol que llegó discutido y al que nadie tose ahora. Su labor está siendo absolutamente impoluta.Pero como un Mundial es un Mundial, prudencia absoluta. España es especialista en llegar como favorita y acabar con una gran decepción, conviene recordarlo. Para empezar, hay que superar el grupo, por muy asequible que parezca Cabo Verde, Arabia Saudí y Uruguay, y hacerlo como primera de grupo. Después, respeto a cada rival... y a soñar.
España quiere su segunda estrella: un equipo para soñar con la gloria después de tres decepciones difíciles de olvidar
La selección de Luis de la Fuente debutará el próximo lunes 15 de junio ante Cabo Verde, a partir de las 18:00 horas.














