La productora Andalucía Digital Multimedia (ADM) fue condenada el 19 de agosto de 2024 por la Inspección de Trabajo por acoso laboral a una de sus trabajadoras, una infracción administrativa muy grave que llevó aparejada una sanción de 7.501 euros, que fue confirmada por la Viceconsejería de Empleo de la Junta de Andalucía en septiembre del año pasado. Esta es la empresa que más programas produce para Canal Sur y cuyo consejero delegado, Gustavo Fuentes, está siendo investigado por un Juzgado de Violencia contra la Mujer de Sevilla por delitos de agresión y acoso sexual sobre una de sus reporteras. En su denuncia, la víctima también incluyó el delito de acoso laboral, pero el instructor determinó que ese tipo penal quedaba fuera de sus competencias, indican fuentes conocedoras del caso. La sección sindical de CC OO en RTVA, que fue quien impulsó la investigación de la inspección de trabajo contra la empresa ―no contra sus responsables―, puso en conocimiento de la dirección de la entidad pública la sanción y le trasladó el malestar por el clima laboral dentro de la productora, instando a que adoptara medidas, pero no respondió a su petición.“El convenio colectivo de Canal Sur tiene una cláusula que obliga a vigilar por el cumplimiento de las normas en las empresas subcontratadas. Debería, como poco, actuar como si se hubiera producido en la propia RTVA. Eso implica medidas de fiscalización y correctoras”, indica Joaquín Távora, portavoz de CC OO en el ente público, que explica que decidieron poner en conocimiento de la Inspección de Trabajo el caso de esta trabajadora cuando ella les trasladó su situación, impotente ante la sensación de acoso que estaba experimentando por parte de la productora.De acuerdo con el relato de los hechos que recoge el informe de la inspectora de trabajo y que corrobora la Consejería de Empleo, a los que ha tenido acceso este diario, al regresar de una baja de larga duración, la empleada pasó a ocupar un puesto de trabajo de apoyo que nada tenía que ver con su categoría, correspondiente a una jefatura de departamento, sin que la empresa le comunicara las razones de su degradación. La productora también trató de hacerle firmar la aceptación de una reducción de jornada y del teletrabajo, a la que ella se negó. “La empresa la ha aislado laboralmente, no integrándola en la organización, funcionamiento y actividad ordinaria de la empresa, ni asignándole trabajos correspondientes a su categoría profesional”, concluye la inspectora, que consideró este comportamiento como “actos del empresario contrarios al respeto de la intimidad y consideración debida a la dignidad de los trabajadores”, un hecho constitutivo de una infracción muy grave, de acuerdo con el Texto Refundido de la Ley sobre Infracciones y Sanciones en el Orden Social. En la denuncia que se acaba de interponer contra Fuentes también se describen actitudes de “vaciado de funciones y aislamiento” y cómo la víctima fue despojada de todas sus responsabilidades como jefa, según las transcripciones recogidas por Eldiario.es. “El clima de acoso y malestar laboral en ADM es común”, señala Távora. Por eso se decidió trasladar a la dirección del ente público la resolución de la Inspección de Trabajo el mismo mes en el que se dictó. RTVA no ha atendido a la petición de este diario sobre la postura que adoptó en este caso. La sensación del representante sindical la corroboran otros tres profesionales, que piden anonimato, que trabajaron con Fuentes en los últimos 20 años y que también tienen conocimiento del contexto de la denuncia que ahora investiga un juez de Sevilla. Una de ellas es una periodista que colaboró con él hace 17 años, cuando era responsable de la productora Lavinia, donde trabajó previamente, y que también sabe de otros casos de compañeras que han sufrido situaciones de acoso laboral en ADM. Ella, “afortunadamente”, subraya, no fue una de sus víctimas, pero asistió a episodios denigrantes protagonizados por el directivo sobre otras reporteras. “Usaba su situación de poder, las llamaba inútiles en su cara y las amenazaba con que no iban a trabajar nunca más, delante de todo el mundo”, describe. “Él es así”, respondían el resto de colegas que llevaban más tiempo trabajando a su lado. “Su comportamiento se ha asumido como algo normal y todo el mundo lo conoce”, abunda.Su actitud despótica se extendía también a otros empleados e incluso a directivos, tal y como detalla un antiguo colaborador muy cercano al consejero delegado y que abandonó la productora. “Disfrutaba humillando a la gente delante de toda la redacción, hasta el punto de hacerlos llorar durante reuniones o de mofarse en su cara de trabajadores con discapacidad física”, relata. “En un primer momento incluso pensé que podía deberse a que tenía un mal día ante lo inconcebible de su actitud, pero al final ver su número en el móvil te generaba una ansiedad continua porque no sabías de qué humor te lo ibas a encontrar”, abunda. El desasosiego provocado por ese ambiente laboral que varias trabajadoras y trabajadores de ADM compartieron con el sindicato también fue trasladado en agosto de 2024 a la comisión de control parlamentario de RTVA en la Cámara andaluza, junto con la sanción de la Inspección, sin que el sindicato tenga constancia de que el asunto llegara a abordarse en sede parlamentaria. En las sesiones que se celebraron entre septiembre y diciembre de 2024 no se abordó este asunto, según el diario de sesiones de la Cámara autonómica. Influencia y precariedad laboralTanto Távora como los profesionales entrevistados por este diario coinciden en que las condiciones contractuales precarias de los programas que la productora realiza para RTVA y su influencia en el sector audiovisual andaluz “no favorecen la presentación de denuncias tanto en los casos de acoso laboral [la ausencia de una demanda judicial fue una de las alegaciones que interpuso la empresa en el recurso contra la Inspección de Trabajo, que desestimó la Consejería de Empleo] como de supuestas agresiones o acoso sexual”, indica el representante sindical. Un camarógrafo que trabajó bajo la dirección de Fuentes hace dos años lo corrobora. “Se aprovechaba de los contratos basura de las becarias para llamarlas a su despacho y echarles la bronca hasta el punto de hacerlas salir llorando y con el temor de tener que hacer lo que él les decía: ‘Para que no me diga que soy una mierda”, explica. “Son contratos de tres meses, porque muchos programas son por temporadas; además, tienen mucha proyección, muchas periodistas optan por aguantar ante el miedo de que se te cierren todas las puertas”, explica. Ella remarca el poder de Fuentes en la industria, que su antiguo colaborador experimentó personalmente cuando constató que, tras abandonar la productora, Canal Sur dejó de aprobar los proyectos que le presentaba. “Trató de cerrarme las puertas y de destrozar mi reputación y él creía que podía hacerlo, al igual que cómo trataba a los trabajadores, porque se sentía impune e inmune”, sostiene.La dirección de RTVA emitió un comunicado este martes en relación con la investigación por presunto acoso y agresión sexual del CEO de ADM, su principal productora y la responsable de varios de los programas de referencia de Canal Sur, que a su vez está participada en casi un 48% por la Junta de Andalucía, a través de la empresa pública de telecomunicaciones Sandetel. La entidad asegura que “no consta la presentación de denuncia interna alguna en relación con los hechos objeto de las informaciones publicadas”. El ente público también informó de que había convocado de urgencia a la comisión de igualdad para este mismo jueves.Allí, CC OO exigirá a RTVA el cese inmediato del CEO y que, como empresa contratante con responsabilidad subsidiaria, emprenda las acciones legales pertinentes, tanto internas como en el ámbito judicial, explica Távora, que también incide en que pedirán que se explique “por qué no se ha actuado ante la denuncia por acoso laboral, que está totalmente relacionada y documentada”.“En el ámbito interno de ADM, algo debe fallar. Evidentemente, por la existencia de un Plan de Igualdad que debe contener mecanismos de denuncia y protección, no ha funcionado”, advierte el sindicalista. “¡Cómo van a funcionar los protocolos si allí lo que reinaba es el miedo!”, sostiene el camarógrafo. “Si saliesen todas las mujeres víctimas de acoso laboral, veríamos que el protocolo no funciona”, abunda la periodista. El Gobierno en funciones de Juan Manuel Moreno considera que la respuesta que se ha dado ante el caso de acoso es suficiente. La portavoz de la Junta, Carolina España, ha recordado que la mayor parte del capital de ADM es privado. También ha señalado que el Clúster audiovisual de Andalucía (LAND), del que dimitió como presidente la misma semana en la que debía acudir a declarar ante el juez, “no es una entidad de la Junta”. “Que se llegue hasta el final y total rechazo a quien atente contra la dignidad de las personas”, ha subrayado.El PSOE de Andalucía ha pedido la comparecencia del consejero de Presidencia en funciones, amigo de Fuentes y a quien nombró para presidir el clúster, y al director general de RTVA, para que aclaren desde cuándo tenía conocimiento la Junta y el ente público de la denuncia contra el CEO de ADM. Fuentes, por su parte, niega todos los hechos y se emplaza al próximo 25 de junio, cuando debe comparecer ante el juez, para demostrar su inocencia, según señaló a este diario. En la noche del lunes, la productora decidió “suspender temporalmente” a Fuentes de su cargo como CEO.
La productora del directivo investigado por agredir sexualmente a una reportera fue condenada por acoso laboral en 2024
La dirección de RTVA conoció la sanción a la empresa, pero no actuó, según CC OO. “Disfrutaba humillando a la gente delante de toda la redacción, hasta el punto de hacerla llorar”, relata un antiguo colaborador












