Representantes sindicales y laboralistas argentinos llevaron ante la Organización Internacional del Trabajo (OIT) una denuncia por lo que consideran un avance del Estado sobre la actividad gremial y la libertad sindical. Durante la 114° Conferencia Internacional del Trabajo que se realiza en Ginebra, Suiza, dirigentes de organizaciones sindicales y de la Asociación Latinoamericana de Abogadas y Abogados Laboralistas (ALAL) cuestionaron decisiones del Poder Ejecutivo y del Poder Judicial, y reclamaron la intervención del organismo internacional.
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La presentación estuvo encabezada por el presidente de la ALAL, Matías Cremonte, quien sostuvo ante la OIT que en Argentina "existe una preocupante convergencia de los tres poderes del Estado en contra de la acción sindical". Según planteó, esa situación habría posibilitado "uno de los retrocesos más profundos de América Latina" a partir de la reciente reforma laboral.
Durante su exposición, Cremonte solicitó que la OIT adopte posiciones en "defensa de la libertad sindical, los derechos laborales y las libertades democráticas". El dirigente también cuestionó distintas medidas que, según su visión, limitan el accionar de las organizaciones gremiales.











