DefensaEl canciller alem�n y Macron llegan a la conclusi�n de que no hay perspectivas realistas de desbloquear las negociaciones entre Airbus y DassaultUna maqueta del caza que iban a desarrollar Airbus y DassaultAFPCarmen Valero Berl�nActualizado Mi�rcoles,

junio

16:48Audio generado con IAEl canciller alem�n, Friedrich Merz, certific� este mi�rcoles en la Feria Internacional Aeroespacial ILA de Berl�n el final del mayor proyecto de defensa europea de las �ltimas d�cadas. Alemania y Francia han decidido abandonar el desarrollo conjunto del futuro caza de sexta generaci�n FCAS (Future Combat Air System) y sustituirlo por una cooperaci�n m�s limitada centrada en redes de datos militares y software de combate.La decisi�n pone fin a casi una d�cada de esfuerzos para construir un avi�n que deb�a convertirse en el s�mbolo de la autonom�a estrat�gica europea y reemplazar a partir de 2040 a los Eurofighter alemanes y a los Rafale franceses. Lanzado en 2017 por Angela Merkel y Emmanuel Macron, el programa acab� naufragando por los desacuerdos entre los dos gigantes industriales encargados de desarrollarlo: Airbus, que representaba los intereses alemanes y espa�oles, y la francesa Dassault Aviation.Durante la inauguraci�n de la feria aeron�utica de Berl�n, Merz anunci� que ambos gobiernos presentar�n en julio una nueva iniciativa franco-alemana centrada en la denominada combat cloud, una red digital destinada a conectar aviones, drones, sat�lites, sensores y sistemas de armas en tiempo real. Seg�n el canciller, los ministros de Defensa de ambos pa�ses concretar�n el proyecto durante la pr�xima reuni�n intergubernamental franco-alemana.La f�rmula permite salvar una parte del programa original, pero supone en la pr�ctica el abandono del elemento central: el avi�n de combate tripulado que deb�a convertirse en el gran proyecto industrial militar europeo del siglo XXI.Detr�s del fracaso se encuentra una disputa industrial que ni Berl�n ni Par�s han conseguido resolver. Durante a�os, Dassault defendi� un papel dominante en el dise�o del aparato, mientras Airbus reclamaba un reparto m�s equilibrado de responsabilidades, tecnolog�a y propiedad intelectual. A ello se sumaban diferencias estrat�gicas de fondo: Francia quer�a un avi�n capaz de operar desde portaaviones y desempe�ar funciones vinculadas a su disuasi�n nuclear, mientras Alemania persegu�a unas capacidades distintas para la Luftwaffe.El desenlace se produjo tras una conversaci�n mantenida la semana pasada entre Merz y el presidente franc�s Emmanuel Macron durante la cumbre UE-Balcanes celebrada en Montenegro. Ambos dirigentes llegaron a la conclusi�n de que no exist�an perspectivas realistas de desbloquear las negociaciones entre las empresas implicadas.La cancelaci�n representa un golpe pol�tico para la ambici�n europea de desarrollar sistemas de defensa comunes en un momento en que Bruselas reclama m�s autonom�a estrat�gica y los gobiernos europeos aceleran sus programas de rearme ante la amenaza rusa y la incertidumbre sobre el compromiso estadounidense con la seguridad del continente.Sin embargo, en Berl�n la decisi�n tambi�n se interpreta como una oportunidad. El Gobierno alem�n ha dejado claro que quiere desempe�ar un papel de liderazgo en cualquier futuro programa europeo de avi�n de combate y ya estudia distintas alternativas, desde una cooperaci�n con Suecia hasta una eventual aproximaci�n al programa GCAP impulsado por Reino Unido, Italia y Jap�n.La paradoja es que el proyecto que naci� como emblema de la integraci�n industrial europea termina convertido en un ejemplo de sus l�mites. Nueve a�os despu�s de su lanzamiento, Alemania y Francia conservan la voluntad de cooperar, pero han renunciado al que deb�a ser el coraz�n tecnol�gico de esa alianza.