Pamplona (EFE).- La Comisión de investigación del Parlamento de Navarra sobre la licitación y adjudicación de obras públicas ha aprobado un dictamen que concluye que no ha podido acreditarse la existencia de prácticas corruptas en el Gobierno foral entre los funcionarios y empresas implicadas en los expedientes analizados, y tampoco injerencias políticas en las adjudicaciones.

El documento sí ha constatado irregularidades y deficiencias en algunos procedimientos, especialmente en la duplicación de los túneles de Belate. Ha contado con el apoyo de los firmantes, PSN, EH Bildu y Geroa Bai, la abstención de Contigo-Zurekin, y los votos en contra de UPN, PP y Vox.

No hay «elementos probatorios directos»

El documento aprobado sostiene que, tras las comparecencias realizadas, la documentación examinada y el análisis de las actas de las mesas de contratación, no han aparecido pruebas directas de sobornos, reparto de comisiones, apropiación de fondos públicos o conflictos de interés por parte de responsables políticos o empleados públicos. «No se ha podido acreditar la existencia de prácticas corruptas», señala el texto.

La presidenta de la comisión de investigación, Irati Jiménez. EFE/ Jesús Diges