Figuras como la actriz Natalie Portman o los realizadores Jacques Audiard y Justine Triet sumaron su firma a una carta que critica el “fracaso intelectual” que suponen, según ellos, las presiones para excluir al cineasta israelí Nadav Lapid, exiliado y crítico con el Gobierno de Benjamín Netanyahu, del Festival Internacional de Cine de Marsella (FID), que se celebra del 7 al 12 de julio. En un texto publicado en Le Monde esta semana, han destacado la trayectoria de Lapid y su figura como un destacado artista disidente. La misiva pone el foco en una trayectoria forjada a lo largo de muchos años a partir de una crítica frontal a la destrucción de Gaza y a las políticas aplicadas por los distintos Gobiernos de su país, que él ha denunciado públicamente. “Ha asumido riesgos reales”, remarcan. Los participantes consideran que la movilización contra la invitación a Marsella era algo que requería una “reacción clara”. Lapid fue el ganador del Oso de Oro de la Berlinale de 2019 por Sinónimos, y en este festival francés iba a ejercer inicialmente de jurado y se iba a proyectar su película Policeman (Policía en Israel).“En lugar de abrir un debate sobre las posibles formas de resistencia, sobre cómo el cine puede contribuir a una reflexión colectiva ante la violencia fascista del presente y cómo este arte constituye una respuesta a las formas y los discursos dominantes, asistimos a la proliferación de estrategias intimidatorias que cierran precisamente ese espacio”, expresa el texto. Las presiones a las que se refieren habían sido confirmadas por la dirección del FID a medios locales, que transmitieron que, primero de manera interna, profesionales seleccionados habían rechazado que hubiera un cineasta israelí en el jurado. Una llamada al boicot del festival por este hecho se materializó, además, en amenazas a los patrocinadores y en la retirada de una decena de películas del festival, de las alrededor de 120 programadas en su edición 37. En consecuencia, Nadav Lapid decidió él mismo anular su presencia, aunque el festival emitió un comunicado juzgando “totalmente injustificado” considerar a un cineasta responsable o culpable de “la política racista, colonialista y genocida llevada a cabo por el Gobierno de su país”.La carta, que entre sus casi 400 firmantes cuenta también con los nombres de los directores Michel Hazanavicius, Apichatpong Weerasethakul y Rebecca Zlotowski o con el escritor y antiguo embajador de Palestina ante la Unesco Elias Sanbar, y reconoce también la importancia del “contexto” de estas movilizaciones, dada la “lógica genocida desplegada” en Gaza y la “impotencia de las instituciones”.“Muchas personas buscan, con toda legitimidad, formas de actuar. Las cuestiones de la solidaridad, la responsabilidad y la resistencia están hoy presentes en todo el mundo cultural. Merecen ser debatidas con seriedad, ya que plantean importantes retos políticos y éticos. Pero lo que está en juego aquí es más sencillo: se reduce al artista a su nacionalidad”, matiza la misiva.Los firmantes rechazan que en el debate se imponga un “lenguaje de amenaza” al que “las instituciones responden a menudo por miedo”, porque el cine y la cultura deben ser una herramienta útil para reflexionar sobre las formas de resistir a las crisis y a las “violencias fascistas del presente”. “Debemos poder debatir sobre Palestina e Israel, sobre las formas de resistencia y solidaridad, y sobre el papel de los artistas, sin que esos debates desemboquen sistemáticamente en mecanismos de descalificación que rayan en el simplismo más lamentable”, remarcaron.
“Fracaso intelectual”: Natalie Portman y más de 350 figuras del cine critican el veto al director israelí Nadav Lapid en un festival en Francia
Numerosas figuras de la industria han firmado una carta publicada en el diario ‘Le Monde’ en la que han destacado la trayectoria del artista disidente y han manifestado su rechazo a las presiones para que no contasen con él










