Actualizado Mi�rcoles,
junio
10:35En una emotiva vigilia celebrada ante 40.000 personas en el Estadio Ol�mpico Llu�s Companys, el Papa Le�n XIV abord� con contundencia la "realidad dram�tica" de la violencia contra las mujeres. El momento de mayor carga emocional de su visita a Espa�a se produjo tras el testimonio de una joven cuyo padre intent� asesinar a su madre cuando ella era peque�a, planteando el dif�cil dilema de c�mo perdonar tras un acto de tal gravedad.Ante la pregunta de la joven, el Pont�fice fue tajante al se�alar que la violencia machista tiene "ra�ces antropol�gicas y culturales" y que a menudo desemboca en feminicidios que reflejan un "clima envenenado" en las familias. Le�n XIV inst� a no buscar explicaciones en lo divino para actos que son responsabilidad humana: "No podemos atribuir a Dios lo que ha sido confiado a nuestra responsabilidad", afirm�, subrayando que el mal no debe achacarse a la voluntad de Dios, sino a la cultura del individualismo y a la tentaci�n de la violencia.Uno de los puntos m�s destacados de su respuesta fue la matizaci�n sobre el concepto de perd�n. El Papa aclar� que perdonar no implica, en todos los casos, volver a mantener una relaci�n con el agresor o regresar a la situaci�n anterior al da�o. Seg�n el Pont�fice, el perd�n consiste en "rechazar toda forma de odio o venganza", pero no exige vivir una relaci�n plena con quienes han herido profundamente a la persona.Durante el acto, que incluy� actuaciones de artistas como Sergio Dalma o Alfred Garc�a, el Papa tambi�n denunci� los modelos culturales que solo aceptan a los "vencedores", dejando el dolor y la fragilidad en un "silencio ensordecedor". Finalmente, hizo un llamamiento a la sociedad y al sistema sanitario para que no se ignore el malestar invisible de la salud mental, pidiendo a todos abordar la violencia de g�nero en todas sus dimensiones para proteger los equilibrios fundamentales de las personas.BarcelonaPapa Le�n XIVViolencia de g�nero












