Actualizado Mi�rcoles,
junio
10:02�Espa�a se incorpora en igualdad de condiciones al proyecto del futuro avi�n de combate�, titulaba el comunicado de Moncloa sobre la firma del esperado programa del futuro sistema de combate a�reo (FCAS) en febrero de 2019. Con ese macroproyecto, valorado en 100.000 millones de euros en 20 a�os, Espa�a se incorporaba como coordinador industrial junto a Alemania y Francia, el puesto que el entonces nuevo Gobierno de Pedro S�nchez quer�a recuperar a nivel internacional ante la inestabilidad italiana y la salida de Reino Unido. Para ello, se eligi� como catalizador a Indra, lo m�s parecido a una gran empresa de defensa que hab�a en Espa�a en el pr�logo a la gran ofensiva para controlar la compa��a que lanz� el Gobierno en 2022.El pasado martes, Robles reconoc�a que el fin del proyecto era un �fracaso� para Europa y llam� a una reflexi�n sobre los grandes programas en conjunto europeos: �Esto nos tiene que hacer reflexionar, no vale con hablar de la Europa de la defensa porque cuando llega el momento con los grandes programas algo pasa. Se han antepuesto intereses de la industria a la seguridad y defensa de Europa. Es muy preocupante, es grave�, subrayaba la pol�tica, que ya hab�a reconocido en abril su preocupaci�n con el programa.Horas antes, la presidenta de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (Sepi), Bel�n Gualda, reconoc�a en el Congreso que se hab�a enterado del fin del programa por la prensa y que a�n no hab�a hablado con Indra, compa��a de la que es m�xima accionista y la que se iba a pedir un informe sobre las implicaciones. Notablemente, Robles habl� de que mantendr�a conversaciones a futuro con los pa�ses del FCAS y otros pa�ses europeos porque �Espa�a necesita un caza de sexta generaci�n� y Europa tambi�n, pero no hizo alusi�n a las negociaciones previas, donde el pa�s ha sido orillado por sus socios.El fin al avi�n de combate se habr�a sellado en una llamada entre el canciller alem�n, Friedrich Merz, al primer ministro de Francia, Emmanuel Macron. Las negociaciones bilaterales fueron confirmadas por el ministro de Defensa Alem�n, Boris Pistorius. �Tanto (el canciller alem�n) Friedrich Merz como yo hemos hablado con Dassault y Airbus, de forma intensa, bilateral y multilateral. Emmanuel Macron tambi�n lo intent�. Los obst�culos decisivos no pudieron superarse o no quisieron ser superados por la industria�, explic�. �Todo proyecto franco-alem�n que no tiene �xito es algo que no me gusta, porque s� lo importante que es la cooperaci�n entre Alemania y Francia en Europa�, se�al� el pol�tico alem�n en declaraciones a los medios locales recogidas por EFE. Unas palabras en que la ausencia de cualquier menci�n a Espa�a es notoria.Desde un primer momento, ha dado la impresi�n que, pese a poner la misma cantidad de dinero sobre la mesa, la opini�n de Espa�a es secundaria frente a la de Alemania y Francia, cuyos coordinadores, Airbus y Dasault, llevan en guerra desde el minuto uno de proyecto.Cada una cuenta con su propio caza de cuarta generaci�n, el Eurofighter de Airbus y el Rafale franc�s y ambos quer�an imponer el dise�o final, lo que ha terminado llegando a la conclusi�n de que cada uno buscar� la v�a para dise�ar su propio avi�n de combate.Por el camino, se ha completado �nicamente la fase uno del programa, la de dise�o conceptual. La segunda fase para construir el prototipo ten�a que haber empezado en 2026. Espa�a contaba con m�s de 2.500 millones presupuestados para estas fases, que sumar�an 8.000 millones de euros de inversi�n previa a la primera prueba de vuelo, esperada para 2029. Ahora, la situaci�n es un limbo con varios escenarios posibles. Las fuentes coinciden en que �es impensable un desarrollo nacional�, por lo que se abre un nuevo juego de alianzas entre los pa�ses, adem�s de la necesidad de delimitar qu� partes se 'salvan' del FCAS.Nuevo programaLa situaci�n ha cambiado mucho desde que se firm� el programa en 2019. La guerra de Ucrania y la segunda victoria de Donald Trump ha disparado los presupuestos de defensa, lo que hace posible inversiones que antes no se contemplaban. Desde Alemania, se apunta a que Airbus ya ha dado pasos estos meses para constituir su propia alternativa con otras compa��as de la industria nacional, pero el Gobierno alem�n necesitar�a socios y ese podr�a ser el rol de Espa�a. Otra alternativa es la empresa sueca Saab. Recientemente, hubo un encuentro auspiciado por la embajada sueca sobre defensa al que acudieron las principales compa��as del sector, en un s�ntoma de que los acercamientos han comenzado. Ahora mismo, la hip�tesis de unirse a este proyecto que se podr�a sumar al de Alemania es la que tiene m�s fuerza, mientras que, m�s remotas aparecer�an terceras opciones como unirse al proyecto turco o al consorcio brit�nico-italiano-japon�s. Con todo, entre la industria cunde cierto pesimismo al se�alar que Espa�a era el �nico pa�s sin "plan B" al FCAS y la dificultad de tener de nuevo tanto peso, al menos en la teor�a, en un consorcio de estas caracter�sticas.Pese al dram�tico desenlace, el mercado reacci�n con moderaci�n sino indiferencia a la noticia y las acciones de los tres protagonistas han incluso subido. Esto permite pensar que esta conclusi�n ya se descontaba y las acciones incluso celebran el fin del bloqueo de los programas, a la espera de que un nuevo proyecto ocupe el hueco. Las claves estar�n en cu�nto tarda, sus protagonistas y si, de verdad, Espa�a participa en �igualdad de condiciones� o se limita a pagar parte.











