Durante décadas, la innovación en materia de movilidad estuvo asociada a grandes infraestructuras: nuevas y más anchas carreteras, líneas ferroviarias que vertebrasen el territorio, con especial atención a la alta velocidad, o ampliaciones aeroportuarias destinadas a recibir a un mayor número de viajeros. Hoy, sin embargo, buena parte de la transformación se está produciendo en un terreno menos visible para los ciudadanos, pero igualmente clave: el de los datos, las comunicaciones y los sistemas inteligentes que permiten coordinar millones de desplazamientos diarios de forma más eficiente.
Los tiempos están cambiando. La creciente concentración de población en las ciudades, la necesidad de reducir emisiones contaminantes y la exigencia de ofrecer servicios de transporte más cómodos y seguros están acelerando la digitalización de las infraestructuras. El objetivo es claro, al tiempo que supone un reto de primer nivel: conseguir que personas, vehículos y redes de transporte funcionen como un ecosistema conectado capaz de adaptarse en tiempo real a las necesidades de cada momento.
Un sector que no se detiene
Esta evolución ya no es una previsión de futuro, funciona en ciudades y corredores de transporte de todo el mundo. Indra Group, una de las compañías internacionales de referencia en el sector de la movilidad, ha participado en más de 2.500 proyectos desplegados en 50 países y más de 100 ciudades, acumulando una experiencia que la sitúa entre los principales actores globales de un ámbito en plena transformación.







