La sinopsis oficial de Prisoner finaliza preguntando a la protagonista, una joven guardia de prisiones que debe trasladar a un peligroso criminal al tribunal para que testifique, ¿qué límites morales está dispuesta a cruzar? Y como la visión de la serie coincide con la visita de León XIV a España, y más concretamente al Congreso de los Diputados, se deduce que los de las bancadas de VOX y PP están muy dispuestos a cruzar cualquier límite moral, es decir, todos, pues pocas transgresiones superan a la contemplación de los diputados de esos partidos aplaudiendo fervorosamente a quien les acababa de leer la cartilla. Una escena que nos recordaba a otra también muy popular: la de Isabel Pantoja, entonces epicentro de uno de los escándalos nacionales de la muy escandalosa Marbella, cuando le decía a su pareja Julián Muñoz “dientes, dientes, que eso es lo que les jode”, refiriéndose a los numerosos fotógrafos que les seguían. Retomando la serie creada por Matt Charman y distribuida por SkyShowtime, y como ya se apuntó, trata de las venturas y desventuras —muchas más desventuras que venturas— de la guardia de prisiones Izuka Hoyle y el criminal Tahar Rahim, en un largo peregrinaje desde el lugar en el que fue atacado el furgón policial que trasladaba al delincuente hasta el tribunal en el que debía testificar, y con ello condenar definitivamente al capo de la organización criminal para la que en un tiempo trabajó el tan mencionado Rahim.Serie británica con un reparto multiétnico y con un modesto presupuesto que no impide alcanzar una calidad estimable a la que cabe señalar un posible defecto: un final abierto, es decir, dejar la trama sin un desenlace claro, algo que, al parecer, cada vez es más frecuente en las series de ficción. Pero los finales abiertos conllevan el posible mal sabor de boca del espectador que, tras contemplar varias horas de una trama, se queda sin conocer el auténtico final, lo que, por otra parte, puede ser también una forma discutible de que sus creadores se garanticen una segunda temporada si los índices de audiencia de la primera son aceptables. Y no podemos terminar sin retomar la visita papal y citar a la diputada de Junts Miriam Nogueras que dirigiéndose al Papa en inglés le pidió que hablara catalán en Cataluña. Ya ven: una mica de tot o como los complejos de inferioridad son inescrutables.