Bajo el paraguas pol�tico de la ex vicepresidenta Mar�a Jes�s Montero, Leire D�ez y el ex presidente de la Sociedad Espa�ola de Participaciones Industriales (Sepi) Vicente Mart�nez se dedicaron a intentar decenas de pelotazos en empresas p�blicas entre 2019 y 2022. Algunos salieron y otros fueron abortados.EL MUNDO ha podido reconstruir a partir de los testimonios de varios directivos de estas compa��as participadas por el Estado el modus operandi de Mart�nez y D�ez. Ambos est�n imputados por las mordidas con, entre otras plataformas, Servinabar -la compa��a de Santos Cerd�n y Antxon Alonso- y tambi�n por la creaci�n de una cloaca para perseguir a los jueces y guardias que investigaban al entorno del presidente del Gobierno. Los afectados por las presiones de D�ez y Fern�ndez en Sepi las describen como "fren�ticas"."Nos intentaban enredar a todos los presidentes de empresas p�blicas en asuntos raros", se�ala uno de ellos. Fern�ndez fue designado por Mar�a Jes�s Montero como presidente de la Sociedad estatal en 2018 y cesado un a�o despu�s -se present� como dimisi�n- por su implicaci�n en una investigaci�n en Aznalcollar.Montero se neg� a nombrar un sucesor porque, seg�n ella, era cuesti�n de semanas que se archivara la causa de Mart�nez. Paralelamente, Leire D�ez inici� una operaci�n para tratar de restituir a su c�mplice en el cargo, seg�n consta en sus agendas. "�D�nde puede seguir Vicente para seguir tutelando la Sepi si tenemos claro que es quien re�ne mejores condiciones para ello?", se pregunta. No era un tema de competencias, sino de negocio. Adem�s de ellos dos, contaban, seg�n la UCO, con Antxon Alonso en el llamado grupo Hirurok -nosotros tres- y, m�s en la sombra, el propio dirigente socialista Santos Cerd�n."El presidente oficial era Bartolom� Lora, pero mandaba Vicente", afirma un directivo de una compa��a estatal. "Aunque se supone que no presid�a la Sepi, nos contaba qu� decretos se iban a aprobar, porque dec�a que ten�a mucha informaci�n de Hacienda y los ministerios", revela otro.En el periodo de interinaje en el que Montero le preserv� el puesto, el ahora imputado ejerci� como presidente in pectore y D�ez como su jefa de gabinete en la sombra. "Hab�a que llamarla a ella para hablar con �l y ellos llamaban continuamente". A la pregunta de por qu� se le cog�a el tel�fono, dos presidentes de empresas p�blicas apuntan al amparo de la vicepresidenta: "Todos sab�amos que Mar�a Jes�s hab�a dado la orden de guardarle el puesto y lo iba a poner otra vez, nadie quer�a enfrentarse, pero intent�bamos evitarlo y nos avis�bamos entre nosotros". "Yo desde luego le cog�a el tel�fono, porque pod�a volver pronto a ser el jefe formalmente de nuevo", confiesa otro alto cargo de la �poca en la sociedad estatal. El propio Lora admiti� recientemente en el Senado que segu�a hablando con �l y le consultaba operaciones.El actual presidente de Tragsa, Jes�s Casas, fue uno de los tentados por Fern�ndez "hace cuatro a�os". La intervenci�n de Fern�ndez se produjo despu�s de que Casas recibiera un encargo de la Diputaci�n del Almer�a, gobernada por el PP, para cambiar la gesti�n de una planta de residuos urbanos. El trabajo consist�a en elaborar un peritaje de la infraestructura y un nuevo pliego de condiciones para que se adjudicara a otra compa��a."Vicente nos llam� para que no acept�ramos el encargo, pero no sabemos qu� empresa hab�a detr�s de �l", se�alan fuentes de Tragsa. El ex dirigente de confianza de Mar�a Jes�s Montero hab�a fundado un chiringuito llamado Mediaciones Mart�nez, a trav�s del que supuestamente canalizaba las mordidas desde las empresas p�blicas para s� mismos y para Servinabar. "Nosotros administramos dinero de los impuestos de los ciudadanos y somos pulcros en los procedimientos. No le hicimos caso", aseguran en esta empresa estatal. Fuentes de otras empresas p�blicas aseguran que las llamadas de Fern�ndez no eran infrecuentes. "�l se interesaba por todo y creaba situaciones muy inc�modas. Nos fuimos apartando como pudimos de aquella situaci�n", afirman.Directivos de Sepi sit�an el fin de la influencia de Fern�ndez con el nombramiento de Bel�n Gualda, actual presidenta. Sin embargo, otras fuentes consultadas alargan el periodo de presi�n hasta, al menos, un a�o despu�s. "Ella lo pas� mal; en el verano del 21 Leiremangoneaba lo que quer�a". Tanto fue as� que el a�o siguiente, 2022, fue el m�s lucrativo para la trama. Mediaciones Mart�nez pas� de facturar 47.000 a 504.000 euros. No ten�a empleados y estaba constituida en un piso con otras 50 sociedades.Si Mart�nez creaba situaciones inc�modas, Leire D�ez las convert�a en "constantes". La conocida como la fontanera del PSOE, que ocup� diversos cargos de comunicaci�n en empresas p�blicas, era en realidad "la jefa de gabinete de Vicente. Durante la pandemia, si ten�as que acceder a �l hab�a que pasar por ella muchas veces". D�ez participaba en las videoconferencias que inclu�an a otros presidentes de la Sepi y tambi�n estuvo dentro de grupos de coordinaci�n de WhatsApp de las emergencias. "Actuaban como un t�ndem y eran terribles", rememora otro alto directivo estatal. En esa actitud "depredadora" intentaban sacar tajada de todo, seg�n relata un testigo: "Propon�an un negocio grande y, si no les sal�a, trataban de cobrar por lo que fuera".Otro de los altos cargos de empresas p�blicas que recibi� llamadas del d�o Mart�nez-D�ez fue Jos� Ram�n Sempere, ex presidente de Mercasa. En las agendas de Leire D�ez figura un punto en que la fontanera del PSOE habla de la "obra, arrendamiento, mudanza y venta" de la sede de Mercasevilla. "El presidente ha dicho s�", afirma D�ez.La operaci�n consist�a en el traslado de las actuales instalaciones a unos terrenos en el extrarradio de la capital andaluza y Vicente Fern�ndez se interes� por la operaci�n. Sin embargo, Mercasa y el Ayuntamiento de Sevilla encargaron un estudio a Deloitte, que aconsej� mantener Mercasevilla en su actual localizaci�n. Fuentes conocedoras de los hechos aseguran que ese "s�" s�lo se refer�a a la elaboraci�n del estudio. Juan Espadas, entonces alcalde, recuerda que se extrem� la transparencia del proceso y que todo pas� por el pleno.El t�ndem D�ez-Fern�ndez intent� hacer lo mismo con el traslado del mercado de MercaBilbao. En la propia agenda de la fontanera del PSOE se recoge una reuni�n con Antxon Alonso, socio de Cerd�n en Servinabar, y Vicente Mart�nez. La anotaci�n cita textualmente: "Intentar que sea en Mungia o Aretxabaleta (sic). No en Ci�rbana o en Abanto. Esperar decisi�n de MercaBilbao y Mercasa". Fuentes pr�ximas a la empresa p�blica reconocen la presi�n de la trama para ejecutar la operaci�n, a la que se opusieron.Servinabar s� recibi� al menos el encargo de un estudio de mercado sobre la posible venta de oficinas centrales de Mercasa situadas en el n�mero 180 del Paseo de la Habana de Madrid por el que cobr� cerca de 15.000 euros. La Guardia Civil sospecha que el objetivo era lucrarse en esta transacci�n, no s�lo el estudio, pero tambi�n fue rechazada de plano por los directivos de Mercasa."Las intervenciones de Leire y de Vicente eran muy sorprendentes y se intensificaron durante el Covid", afirma un alto cargo de una empresa p�blica. "Te ven�an con cualquier cosa, como que les patrocinaras la selecci�n femenina de f�tbol. Nunca sab�as qu� hab�a detr�s".Vicente Fern�ndez incluso lleg� a acompa�ar al vicepresidente de la Sepi y presidente en funciones en la �poca, Bartolom� Lora, a reuniones con empresas que solicitaban ayudas. Fue el caso, como public� este diario, de Duro Felguera.Los intentos de la trama eran frustrados en ocasiones, pero en otras, se coronaban con �xito. Fue el caso de Tubos Reunidos. El grupo vasco necesitaba que se acelerara su rescate en un momento de par�n del Gobierno tras el esc�ndalo de Plus Ultra y la trama logr� desbloquearlo, seg�n apunta la UCO y coinciden las fechas. En este caso, la trama cobr� 114.950 euros a trav�s de la citada Mediaciones Mart�nez. Eso por la gesti�n del rescate, pero despu�s se embols� otros 40.000 euros de Tubos Reunidos por ayudar presuntamente a esta empresa a lograr un alivio en el pago de la deuda con la Sepi. Vicente Fern�ndez fue contratado como asesor durante cuatro a�os.Otro �xito fue por su presunta mediaci�n en una ayuda a Forestalia. Se trata de la que concedi� la filial de la Sepi, Sepides, por valor de 17,3 millones a Arapellet, una empresa de biomasa participada al 100% por el grupo. La trama se embols� por ello, seg�n la UCO, 200.000 euros. "En el marco de esta operativa, Santos particip� hasta en dos ocasiones, concretamente en dos reuniones que Vicente y Antxon habr�an mantenido con el presidente de Forestalia, Fernando Samper, en su domicilio sito en Zaragoza, los d�as 24 de mayo y 12 de julio de 2021", afirman los investigadores en el informe remitido al juez Santiago Pedraz.Lucrativa fue tambi�n la intervenci�n en el parque empresarial del Principado de Asturias al cosechar 99.492 euros "en virtud de dos facturas emitidas a Construcciones y Excavaciones Erri-Berri". Su radar se extend�a por toda Espa�a.
Leire D�ez y el ex presidente de Sepi aprovecharon el amparo pol�tico de Mar�a Jes�s Montero para intentar decenas de 'pelotazos' en empresas p�blicas
Bajo el paraguas pol�tico de la ex vicepresidenta Mar�a Jes�s Montero, Leire D�ez y el ex presidente de la Sociedad Espa�ola de Participaciones Industriales (Sepi) Vicente...












