Las tramas presuntamente delictivas que han liderado en los últimos años el expresidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, y el exsecretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, intentaron hacerse con el control de la Sociedad Estatal de Participaciones Industriales (SEPI) para tener acceso a los fondos públicos y poder enriquecerse. Es una de las principales conclusiones que se extrae de los informes realizados en el primer caso por la Unidad de Delincuencia Económica y Fiscal (UDEF) de la Policía Nacional y en el segundo por la Unidad Central Operativa (UCO) de la Guardia Civil.En el caso, en concreto, de la trama de Zapatero, la UDEF ha reconstruido la estrategia de presión sistemática que la red habría ejercido sobre la SEPI para asegurar el rescate de 53 millones de euros a la aerolínea Plus Ultra. Para los investigadores, la trama no ejerció una labor de una consultoría externa, sino como un grupo con capacidad de monitoreo y acceso a información privilegiada, logrando conocer el sentido de las resoluciones antes incluso de que los órganos colegiados se reunieran para votar.
El 26 de febrero de 2021, Julio Martínez Martínez, presunto testaferro y lugarteniente de Rodríguez Zapatero, felicitó a los directivos por la obtención del préstamo, precisando incluso que se aprobaría en el Consejo de Ministros del 9 de marzo. Lo hizo a pesar de que en ese momento, el Consejo Gestor de la SEPI ni siquiera se había reunido –lo hizo el 2 de marzo–, lo que evidencia que la decisión ya estaba tomada o pactada con anterioridad. De acuerdo con los audios y mensajes de WhatsApp intervenidos, Martínez Martínez llegó a afirmar que "de esta excelente labor he sido informado y felicitado por la propia SEPI".












