Cada tarde, cuando termina sus actividades laborales, Luis Cedeño se coloca una camisa impecable, ajusta su corbatín y se pone el mandil.Con un triciclo adaptado como cafetería móvil, Luis Cedeño convirtió años de experiencia en barismo en un negocio familiar que recorre Mucho Lote 1 y 2, en el norte de GuayaquilCada tarde, cuando termina sus actividades dando capacitaciones de barismo, Luis Cedeño se coloca una camisa impecable, ajusta su corbatín y se pone el mandil. Es el ritual que marca el inicio de una nueva jornada a bordo de su cafetería rodante.“Me pongo mi camisetita bien planchada, el corbatín no puede faltar, y por supuesto mi mandil”, relató. Para él, la imagen forma parte de la experiencia que busca ofrecer a quienes se acercan a probar su café.PublicidadEl triciclo: un negocio sobre ruedasSu negocio funciona sobre un triciclo de color café que ha ido transformándose con el tiempo. Los primeros modelos fueron más modestos, pero poco a poco incorporó detalles que hoy lo distinguen en las calles de Mucho Lote.El vehículo cuenta con iluminación en el techo y las llantas, elementos que lo hacen visible durante la noche. En la parte frontal sobresale un gran corbatín, una réplica del que lleva puesto su propietario. “Mi triciclo es una belleza”, afirmó con orgullo.La cafetería móvil ofrece una amplia variedad de bebidas calientes y frías. En el menú figuran opciones como espresso, americano, capuchino, moccachino, latte, frappuccino e iced coffee, además de milkshakes de distintos sabores.PublicidadPublicidadLos precios oscilan entre $1 y $4, una característica que, según Cedeño, permite que más personas puedan disfrutar de sus productos.De barista experto a emprendedorDetrás de cada preparación hay años de experiencia. Antes de emprender, trabajó cerca de 25 años asesorando cafeterías en Guayaquil y compartiendo sus conocimientos con nuevos baristas.Publicidad“He enseñado a muchas cafeterías en la ciudad, hasta que un día llegué de mi trabajo y pensé que era hora de emprender. Dije: ‘Yo trabajo de 08:00 a 16:00, tranquilamente desde las 16:00 puedo empezar mi negocio’”, recordó.Su formación en barismo la adquirió en una academia y durante años también impartió clases a jóvenes interesados en aprender el oficio. Sin embargo, la idea de abrir un negocio propio tardó en concretarse.La decisión llegó impulsada por las personas más cercanas a él. Su esposa y su hija insistieron en que era momento de dar el siguiente paso. “Ya es hora de que te abras tu propio negocio”, le repetían.Así nació una iniciativa que hoy es administrada en familia. Entre los tres organizan el trabajo diario y mantienen en funcionamiento una propuesta que combina café, movilidad y cercanía con los clientes.PublicidadRecorrido en Mucho Lote 1 y 2Cedeño recorre distintos puntos de Mucho Lote 1 y Mucho Lote 2 ofreciendo bebidas en diferentes presentaciones. Su objetivo es acercar una experiencia de cafetería a los barrios, sin necesidad de que las personas deban desplazarse a un local tradicional.La propuesta empezó a ganar una mayor exposición en diciembre del año pasado. En esa época tuvo la oportunidad de participar en el parque temático de Naruto creado por el artesano José Luis Morales en las calles 18 y Francisco Segura, en el sur de Guayaquil.La presencia en ese espacio ayudó a que más personas conocieran su emprendimiento. Desde entonces, asegura que el interés por su cafetería móvil ha crecido y que ha recibido visitantes de distintos sectores de la ciudad.Otro aspecto que destaca es la elección de los ingredientes. Pensando en quienes presentan dificultades para consumir lácteos tradicionales, utiliza leche deslactosada en sus preparaciones.La medida, explicó, busca que más clientes puedan disfrutar de sus bebidas sin inconvenientes.La calidad como sello personalLa confianza con la que habla de su producto es la misma con la que atiende cada jornada. Tras décadas dedicadas al café, Cedeño no duda cuando le preguntan por la calidad de lo que sirve en su triciclo.“Vendo el mejor café del norte”, aseguró.Mientras continúa recorriendo las calles de Mucho Lote, su cafetería sobre ruedas se ha convertido en el reflejo de una trayectoria construida entre tazas, enseñanzas y la decisión de apostar por un sueño propio. Lo que comenzó como la experiencia de un instructor de barismo hoy avanza sobre tres ruedas, llevando café y una historia de perseverancia a cada parada. (I)