Heineken España cerró el año pasado culminando uno de sus grandes retos: la transición energética para elaborar todas sus cervezas, cider y tinto de verano con un 100% de energía renovable. La compañía se convirtió así en la primera gran cervecera del país, y el primer mercado del grupo a nivel mundial, en aplicar este modelo a toda su producción, tras una década de inversión tecnológica y colaboración con empresas del sector energético.El proceso ha supuesto una inversión de más de 80 millones de euros, movilizados junto a partners como Iberdrola, Engie o CSIN, y ha incluido soluciones de energía renovable fotovoltaica, termosolar, biomasa, biogás y biometano en sus fábricas de Sevilla, Jaén, Madrid y Valencia. La estrategia ha abordado tanto el consumo eléctrico como el térmico, necesario para los procesos industriales cerveceros. La compañía señala que esta transformación forma parte de su estrategia de sostenibilidad y de adaptación a la transición climática. Durante 2025, además, destinó más de 9 millones de euros a proyectos de innovación ambiental y acción social.Entre los principales indicadores ambientales, la empresa destaca una reducción del 45% en el consumo de agua de sus fábricas desde 2008, hasta situarse en 2,68 litros de agua por litro de cerveza producido. También una reducción del 32% de las emisiones vinculadas a su cadena de valor y del retorno de 2.900 millones de litros de agua a las cuencas que abastecen sus instalaciones. De la misma forma, sus cuatro fábricas han obtenido la certificación “Cero Residuos a Vertedero”, un 98,7% de residuos valorizados.Apoyar la economíaHeineken España produce en nuestro país el 98% de lo que vende y utiliza un 88% de materias primas de origen local. Este modelo refuerza su impacto económico y social, aportando casi 5.000 millones de euros a la economía española y fortaleciendo una cadena de valor local ligada al empleo, la hostelería y la industria.