AnálisisNo se entiende que sean tantos los altos funcionarios del gobierno que hayan violentado la prohibición de usar sus cargos para incidir en política.El presidente Gustavo Petro muestra su voto en la pasada jornada electoral. Foto: Milton Díaz. EL TIEMPOEDITOR MESA08.06.2026 23:09 Actualizado: 08.06.2026 23:09

Si una revisión de fondo se necesita una vez terminada esta polarizadísima campaña política, y sea cual sea su resultado, esa es la de por qué como nunca antes en la historia moderna del país las normas que prohíben la participación en política de los funcionarios públicos terminaron convertidas no solo en simples cantos a la bandera, sino en rey de burlas. LEA TAMBIÉN Aprovecharse de la vitrina pública amplificada que da el cargo oficial, cuando no del uso indebido de los recursos públicos, para promover una campaña política y para atacar a las de los adversarios es, sin ambages, una trampa descarada. Pero también es una falta disciplinaria gravísima y, cómo no, también es un delito. Por eso, no se entiende –salvo que estén seguros de que por alguna razón oscura sus acciones terminarán impunes– que sean tantos los altos funcionarios de este gobierno, empezando por el Presidente de la República, que frente a escenarios repletos, por sus redes sociales y en declaraciones públicas hayan violentado y sigan violentando la prohibición de usar sus cargos para incidir en política.La Procuraduría, que en buena hora se acordó de que tiene los dientes necesarios para suspender a funcionarios que no respetan las prohibiciones, ya empezó a hacer la tarea. Varios ministros avivatos parecen seguir en la lista. Pero lo que se requiere frente a los tramposos, más allá de sacarlos temporalmente de sus cargos, es que haya sanciones no solo ejemplares, sino oportunas.El Presidente Petro en Cartagena. Foto:PresidenciaUno de los casos más sonados de los últimos tiempos, el del exalcalde de Medellín Daniel Quintero haciéndole propaganda indebida a su actual jefe en la campaña del 2022, apenas concluyó a finales del año pasado. Cuatro años después de los hechos, la suspensión y la inane inhabilidad para ocupar cargos públicos –seis meses– ahora pasan a revisión del Consejo de Estado.La Fiscalía y la Contraloría tienen también mucho qué contarle al país sobre el denunciado uso de recursos públicos en el empeño de promover uno de los proyectos políticos en contienda. La ejecución presupuestal y el gasto en publicidad de dependencias de las que sus cabezas acaban de renunciar para salir a hacer campaña abierta tienen que ser revisados con lupa. LEA TAMBIÉN Pero, sobre todo, si algo quedó en evidencia en esta campaña, es la inutilidad e inoperancia de la malhadada Comisión de Acusación de la Cámara de Representantes.Desde siempre ha estado claro que un órgano eminentemente político no puede ni debe ejercer facultades jurisdiccionales si de lo que realmente se trata es de administrar justicia frente a los poderes más altos de la República.Pero lo que se ha visto en la actual campaña es a un mandatario que de frente, sin restricción alguna y a pesar de sendas advertencias del Consejo de Estado, de la Procuraduría y de las mismas investigaciones anunciadas por la Comisión, incumple su papel de garante de todos y que incluso públicamente anuncia que “se pondrá al frente de la campaña”, lo que sea que eso signifique, para evitar el triunfo de la campaña que no representa sus intereses. LEA TAMBIÉN La Comisión de Acusación no garantiza justicia y tampoco asusta, y ello explica en buena medida muchas de las actuaciones del actual titular de Palacio. Lo peor es que la única manera de reformar este perverso modelo de impunidad –por efecto de la polémica decisión de la Corte Constitucional que tumbó la reforma de equilibrio de poderes del gobierno Santos, cuando dijo que un cambio en el juzgamiento de los aforados equivalía a una sustitución de la Constitución– ya no es posible a través de una reforma constitucional normal en el Congreso, sino por vía de las cirugías mayores a la carta. Incluida la constituyente, que tanto desvela al presidente Petro.JHON TORRESEditor de EL TIEMPOEn X: @JhonTorresET Sigue toda la información de Justicia en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal.