EditorialCon la indebida e inaceptable participación en política por parte del presidente Gustavo Petro arrancó la campaña de segunda vuelta.01.06.2026 21:19 Actualizado: 01.06.2026 22:01 A medida que pasan las horas y se decantan las aguas tras la primera vuelta presidencial del pasado domingo, empiezan también a quedar más claras las consecuencias políticas e institucionales de lo ocurrido.Por todo lo que implica, arriba en la lista está la inaceptable decisión del presidente Gustavo Petro de anunciar ayer que participará en la campaña de Iván Cepeda.Es esta una violación inédita, abierta y desafiante. Una conducta impropia de la dignidad de su cargo y cuyo principal perjudicado puede ser el propio candidato oficialista de no pronunciarse en el sentido de frenar tan flagrante violación de las normas.Los resultados del domingo también dejaron al descubierto una transformación profunda de la derecha colombiana que encontró un nuevo liderazgo, nuevas maneras de comunicarse y unos códigos distintos para conectar con amplios sectores de la ciudadanía. El resultado de Abelardo de la Espriella no puede entenderse apenas como el ascenso de un candidato. Es también la expresión de una transformación de las preferencias, ideales y valores de este sector del espectro político.Debe añadirse que es, igualmente, un voto castigo a un gobierno golpeado por los constantes escándalos de corrupción, a la rampante inseguridad en grandes zonas del país, al estado crítico de la salud y al permanente reto a la institucionalidad, como lo acaba de hacer, entre otros factores.Se necesita una campaña de altura, con respuestasclaras sobre asuntos que los colombianos tienen derechoa despejar.De otra parte, hay que mencionar que Iván Cepeda matizó ayer su equivocada posición inicial frente al preconteo de votos. Aunque dijo que sigue a la espera de los escrutinios, admitió que su campaña no ha encontrado indicios de irregularidades.Hay que decirlo, esa es la realidad que se deriva de un proceso manejado con integridad y transparencia por la Registraduría. Las misiones internacionales de observación, entre las que se cuentan la de la Unión Europea, han respaldado la legitimidad de la jornada.De cara a la recta final, ambas campañas tienen la obligación de confrontar ideas –en debates, sería lo deseable– y no limitarse a los mensajes emocionales o a las campañas digitales diseñadas para exacerbar el miedo y la indignación. Deben marcar distancia de cualquier estrategia turbia en redes sociales que pretenda beneficiarlos mediante la desinformación o la manipulación.Ha llegado la hora de escuchar propuestas concretas sobre salud, seguridad, corrupción, desarrollo social, economía y gobernabilidad. Se necesita una campaña de altura, con respuestas claras sobre asuntos que los colombianos tienen derecho a despejar antes de elegir a quien ocupará la Presidencia.Los candidatos deben comprender que quien llegue a la Casa de Nariño no gobernará únicamente para quienes votaron a su favor. El domingo quedó claro que Colombia es un país profundamente dividido. Por eso es indispensable que en adelante el tono de la campaña abandone la lógica de la confrontación y entienda que gobernar una democracia implica reconocer las necesidades y la legitimidad de la otra mitad del país.editorial@eltiempo.com Sigue toda la información de Opinión en Facebook y Twitter, o en nuestra newsletter semanal. BOLETINES EL TIEMPORegístrate en nuestros boletines y recibe noticias en tu correo según tus intereses. Mantente informado con lo que realmente te importa.EL TIEMPO GOOGLE NEWSSíguenos en GOOGLE NEWS. Mantente siempre actualizado con las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en Google News.EL TIEMPO WHATSAPPÚnete al canal de El Tiempo en WhatsApp para estar al día con las noticias más relevantes al momento.EL TIEMPO APPMantente informado con la app de EL TIEMPO. Recibe las últimas noticias coberturas historias y análisis directamente en tu dispositivo.SUSCRÍBETE AL DIGITALInformación confiable para ti. Suscríbete a EL TIEMPO y consulta de forma ilimitada nuestros contenidos periodísticos.