Todos los diputados y senadores congregados en el hemiciclo del Congreso aplaudieron ayer al t�rmino del discurso que el Papa pronunci� en la sede parlamentaria. Cada uno lo hac�a, seg�n explicaron despu�s, ensalzando los puntos que comparte con el mensaje del Pont�fice. Sin embargo, el discurso de Le�n XIV no pudo resultar del todo c�modo para ning�n grupo parlamentario, pues para todos dej� recados desde la tribuna.A LA DERECHADel "drama migratorio" sostuvo el Papa que es una "realidad" que "rebasa cualquier lectura puramente demogr�fica o econ�mica: constituye una cuesti�n eminentemente moral y jur�dica". Unas palabras que adquir�an especial eco ante los 137 diputados del PP y los 33 de Vox que vienen defendiendo la necesidad de regular los flujos migratorios por la situaci�n demogr�fica y econ�mica del pa�s.Alberto N��ez Feij�o traslad� su oposici�n a la regularizaci�n de inmigrantes impulsada por el Gobierno alegando que esta medida es "inhumana, injusta, insegura e insostenible", y el partido de Santiago Abascal defiende directamente que "Espa�a no necesita m�s inmigrantes" como argumento para rechazar su llegada. Los populares, en el plan migratorio que lanzaron en oto�o, censuraron que si la llegada de extranjeros "se abandona al descontrol, se convierte en fuente de divisi�n y precariedad", justificando as� endurecer su postura. En el caso de Vox, el partido esgrime datos sobre el impacto econ�mico -"negativo"- de la inmigraci�n para sostener su oposici�n a la acogida del de fuera que, sin embargo, defiende la Iglesia. Lejos queda del mensaje del Papa la consigna de "prioridad nacional" que Vox ha impulsado y el PP, asumido.Hubo otra referencia en el discurso del Pont�fice que debi� chirriar en las filas de la derecha dura. Hablando de "paz", aludi� a "la obligaci�n de los Estados de resolver sus controversias por los caminos pac�ficos que ofrece el derecho internacional", sin esconder as� su rol de contrapeso a Donald Trump, aliado de Vox.A LA IZQUIERDAEl espacio progresista abraz� ayer las palabras de Le�n XIV contra el "rearme" y a favor de la acogida de inmigrantes, pero tambi�n encontr� en su discurso detalles que chocan radicalmente con su discurso. "Toda vida humana debe ser reconocida y custodiada desde su concepci�n hasta su ocaso natural", reivindic� el Papa, verbalizando la oposici�n de la Iglesia al derecho al aborto y la eutanasia, banderas sociales de la izquierda. Fue el anterior Gobierno de Pedro S�nchez el que aprob� la ley de regulaci�n de la eutanasia y reform� la norma del aborto, y su actual gabinete ha lanzado una propuesta para blindar este derecho en la Constituci�n, situ�ndolo como un pilar social de cara al final del mandato.Tampoco encaja en las ideas que defiende la izquierda el mensaje que el Papa Le�n XIV lanz� respecto a la educaci�n. El Pont�fice llam� a respetar "el derecho primario e inalienable de los padres a elegir el tipo de educaci�n y de formaci�n que reciben sus hijos", en lo que se entiende como un alegato a favor de la educaci�n concertada -espec�ficamente, la religiosa-. Frente a esa idea, todos los Ejecutivos de S�nchez han venido abogando por impulsar la escuela p�blica laica frente a la concertada.AL NACIONALISMOLe�n XIV ensalz� de Espa�a que tiene "una lengua que une continentes" y "una tradici�n cultural, jur�dica y espiritual que ha sabido poner en di�logo [...] unidad y pluralidad". Son algunas de sus palabras que, le�das entre l�neas, tambi�n dejaban un mensaje a las formaciones nacionalistas presentes en el hemiciclo. Sobre todo porque el Papa las pronunci� justo despu�s de saludar a la portavoz de Junts, M�riam Nogueras, que le inst� a dirigirse en catal�n a los fieles que le esperan en Barcelona. Frente a toda idea de divisi�n, el Pont�fice reivindic� la "concordia" e hizo varias referencias a la "unidad" que "no uniforma, sino que cohesiona en la diversidad".Adem�s, con sus mensajes sobre inmigraci�n, el Papa no solo incomodaba a quienes rechazan la acogida de personas de fuera, sino tambi�n de alguna manera a quienes quieren dibujar fronteras internas en el pa�s. "Ninguna naci�n puede afrontar por s� sola un desaf�o de esta magnitud", sostuvo Le�n XIV.A TODOSEn el primer discurso de un Papa en el Congreso, el Pont�fice aprovech� para lanzar un mensaje que alud�a a todas las bancadas, a todos los diputados. "La pluralidad pol�tica no deber�a degenerar en descalificaci�n permanente del adversario", dijo, en una llamada a desescalar la polarizaci�n que todos los partidos hicieron suya, pero esquivando darse por aludidos.En un final de legislatura especialmente encendido en lo que a confrontaci�n pol�tica se refiere, el mensaje de Le�n XIV ante los parlamentarios cobra mayor peso: "La firmeza no exige desprecio; la discrepancia no conlleva humillaci�n".UN APUNTE M�SHizo el Papa en su discurso una �ltima referencia de �ndole pol�tica que, si bien en Espa�a no encuentra un destinatario directo, s� lo tiene m�s all� de nuestras fronteras. "El sigilo sacramental de la confesi�n reviste una importancia especial para la Iglesia cat�lica", reivindic� el Pont�fice.Unas palabras que cobran sentido mirando a Francia, que llev� a tramitaci�n parlamentaria una ley que propone suprimir el secreto de confesi�n en los casos de violencia sexual a menores, para que los sacerdotes tengan que denunciarlos. En Espa�a a�n no es un debate abierto, pero Le�n XIV quiso ayer tratarlo. Por si acaso.