Actualizado Lunes,
junio
22:49Hu�rfano de nuevos hitos a los que aferrarse, el independentismo catal�n ha advertido en la visita del Papa Le�n XIV a Barcelona un pretexto id�neo para volver a internacionalizar su causa y para reivindicar su existencia ante una poblaci�n catalana ya amn�sica de proc�s.El m�n ens mira (el mundo nos mira), sol�a proclamar recurrentemente el secesionismo durante aquella d�cada de agitaci�n permanente, con el fin de alardear de su capacidad para promocionar su proyecto pol�tico fuera de las fronteras espa�olas. Ahora, nost�lgico y oportunista, ha encontrado en el �insuficiente� uso del catal�n por parte del pont�fice la excusa id�nea para recuperar el foco.Lo intentar� de nuevo a trav�s del boicot, su t�cnica preferente. Si anta�o cort� autopistas o bloque� el aeropuerto de El Prat para protestar contra la sentencia del Tribunal Supremo sobre 1-O que deriv� en el encarcelamiento de sus l�deres, ma�ana se propone escrachear a Le�n XIV por no emplear el uso de la lengua regional en la bendici�n de la torre de Jes�s de La Sagrada Familia. Da la sensaci�n de que el Papa nunca hubiese hablado bastante catal�n para el independentismo; de que toda cuota ling��stica hubiera sido rebatida, denunciada, silbada.Que el Papa tenga decidido utilizar �la lengua propia de Catalu�a� por lo menos durante su eucarist�a barcelonesa nada import� a los promotores de la separaci�n entre la autonom�a y el resto de Espa�a. La ANC, �mnium Cultural y el Consell per la Rep�blica han urdido una concentraci�n en la que llaman a portar banderas estelades para recibirlo y a pitarle a su paso por las calles de la Ciudad Condal y mientras bendice el nuevo ap�ndice de la bas�lica gaudiniana.La manifestaci�n ha sido alentada por el propio l�der de Junts, Carles Puigdemont, que la pasada semana reclam� secundar la protesta de las entidades separatistas y ayer encomend� a su portavoz en el Congreso, M�riam Nogueras, empezar a caldear la visita del pont�fice. Tuvo a bien la dirigente de Junts retener al Papa durante unos segundos durante su saludo a los representantes pol�ticos en el Congreso para espetarle en ingl�s: �Como Gaud�, soy catalana. Hablar la lengua de la tierra que te acoge es un maravilloso acto de amor y respeto. Espero que disfrute de su visita a Catalu�a, mi naci�n�.En un tono bastante menos conciliador se hab�a dirigido la pasada semana Puigdemont al pont�fice a trav�s de las redes sociales. �Que se vean las estelades y que se escuchen las voces y los silbidos de protesta contra el renacimiento del catolicismo franquista, opresor de minor�as y c�mplice de cr�menes contra la humanidad�, clam� el ex presidente de la Generalitat en un mensaje con copia al Papa.El ex presidente de la Generalitat no olvid� cargar las tintas contra el arzobispo de Barcelona, Juan Jos� Omella, a quien acus� de maniobrar para ir contra los intereses independentistas. Que el cl�rigo apoyara en 2021 los indultos contra los dirigentes independentistas no bast� a Puigdemont, que esperaba de la Iglesia catalana un respaldo cerrado a la declaraci�n unilateral de independencia de 2017 y nunca la consigui�, como tampoco obtuvo el respaldo internacional que hab�a garantizado a los votantes del refer�ndum ilegal.La reclamaci�n de Puigdemont fue oportunamente suscrita por otros ex presidents como Quim Torra, Jordi Pujol o Pere Aragon�s, quienes suscribieron una carta publicada en varios medios italianos para exigir m�s catal�n a Le�n XIV. Tambi�n Oriol Junqueras, en calidad de presidente de ERC, remiti� una misiva al Papa con la misma petici�n. Su portavoz en las Cortes Generales, Gabriel Rufi�n, fiel a su condici�n de verso libre, evit� sumarse a la cr�tica y ayer afe� la estrategia de Junts y las palabras de Nogueras por �anodinas� y �vac�as de contenido�.De contrapeso a los independentistas intent� ejercer el Govern que lidera el socialista Salvador Illa, quien prometi� ostentar su presidencia desde los valores del humanismo cristiano y se ha prodigado en numerosos actos religiosos desde que tomara posesi�n en 2024.Ayer, su mano derecha, el conseller de Presidencia Albert Dalmau, lament� las protestas independentistas contra el Papa. �Yo creo que as� no se ayuda a la lengua. Ir a recibirlo con silbidos no es la forma�, manifest�, para despu�s reclamar �que se ponga en valor que el Papa venga a Catalu�a y vaya a hablar en catal�n una parte importante de la ceremonia�.�En lugar de criticarlo, lo podr�amos poner en valor. Es un mensaje muy relevante que el Santo Padre est� en Catalu�a y hable en nuestra lengua, con el trabajo que tenemos para preservarla�, insisti�.
