EL MUNDO MadridActualizado Lunes,

junio

20:17Los especialistas recomiendan que los tratamientos basados en f�rmacos de la 'familia Ozempic' se acompa�en siempre tanto de un plan nutricional adecuado, con una ingesta suficiente de prote�nas, como de un programa de ejercicio que incluya entrenamiento de fuerza. Uno de los principales objetivos de este consejo es la preservaci�n de la masa muscular del paciente y la mejora de su funcionalidad; una meta que, de otra manera, podr�a verse afectada por estas terapias, seg�n apuntan algunas investigaciones.Para conseguir ese fin, no obstante, tambi�n podr�an servir de ayuda nuevas alternativas terap�uticas. As� lo sugieren los resultados de un ensayo cl�nico en fase 2 publicado este lunes en la revista Nature Medicine, que muestran la utilidad de un nuevo f�rmaco, denominado apitegromab, para preservar la masa muscular magra durante el tratamiento con tirzepatida, un agonista del receptor GLP-1 y cuyo nombre comercial es Mounjaro.Los f�rmacos de la 'familia Ozempic', como la tirzepatida, pueden ayudar a perder una cantidad considerable de peso corporal. Sin embargo, parte de esta p�rdida de peso puede provenir de la masa muscular magra, que principalmente se compone de m�sculo esquel�tico, que resulta fundamental para la fuerza, la salud general, el metabolismo y la actividad f�sica.El apitegromab es un f�rmaco dise�ado para bloquear la miostatina, una prote�na implicada en la degradaci�n del m�sculo esquel�tico. Y, seg�n los resultados de esta investigaci�n, su mecanismo de acci�n podr�a mejorar los resultados de la p�rdida de peso en este tipo de pacientes al reducir la p�rdida de masa muscular magra.Para saber m�sEl ensayo incluy� a 102 adultos con sobrepeso u obesidad, quienes recibieron tirzepatida m�s apitegromab o tirzepatida m�s placebo durante 24 semanas. Seg�n los detalles del trabajo, al finalizar el estudio, la p�rdida de peso total fue similar entre ambos grupos, pero quienes recibieron apitegromab perdieron 1,9 kg menos de masa magra que quienes recibieron placebo, lo que representa una retenci�n de masa magra un 54,9% mayor.La masa magra represent� el 14,6 % de la p�rdida de peso total en el grupo de apitegromab, en comparaci�n con el 30,2 % en el grupo placebo. El medicamento en general no present� problemas de tolerancia, con tasas similares de eventos adversos entre los grupos de tratamiento: 39 de 51 (76%) de los sujetos que recibieron apitegromab experimentaron alg�n evento adverso, en comparaci�n con 36 de 51 (71%) en el grupo placebo.Los autores sugieren que el apitegromab podr�a ayudar a preservar la masa magra durante el tratamiento con tirzepatida y podr�a contribuir a mejorar la composici�n de la p�rdida de peso. Sin embargo, tambi�n advierten de que el ensayo ten�a limitaciones a tener en cuenta, como su tama�o relativamente peque�o, el hecho de que m�s del 80% de participantes fueran mujeres y que se hubieran excluido de la investigaci�n a pacientes con problemas cardiometab�licos, incluida la diabetes.En el �ltimo Congreso Europeo sobre Obesidad (ECO), un estudio advirti� sobre los riesgos de prescribir los GLP-1 sin abordar una adecuada pauta nutricional y de ejercicio.�Hay que integrar una gu�a nutricional personalizada y un seguimiento activo para evitar complicaciones como la sarcopenia durante el tratamiento�, se�al� a este peri�dico una de las responsables del citado trabajo, Patrizia Rovere Querini, directora de la Unidad de Medicina Interna del Hospital IRCCS San Raffaele (Mil�n, Italia).Mediante el uso de una aplicaci�n con inteligencia artificial, la investigaci�n determin� que quienes emplean estos medicamentos tienden a consumir significativamente menos calor�as y prote�nas, con un 88% de los usuarios por debajo de los niveles recomendados.Los resultados indican que la supresi�n del apetito es proporcional en todos los nutrientes, lo que genera una ingesta proteica cr�ticamente baja que pone en riesgo la masa muscular. Mientras que los expertos recomiendan entre 1,0 y 1,2 g/kg/d�a durante la p�rdida de peso activa, los usuarios analizados consum�an solo 0,6 g/kg/d�a, aproximadamente la mitad de lo necesario para preservar la masa magra. Adem�s, se observ� una tendencia marcada a saltarse comidas.El trabajo tambi�n detect� otro error com�n: no combinar el medicamento con ejercicio de resistencia. La falta de este est�mulo, sumada a la baja ingesta de prote�nas, aumenta significativamente el riesgo de sarcopenia (p�rdida de masa y funci�n muscular).