Después de varios meses de fuertes aumentos, los precios de la carne vacuna mostraron señales de estabilidad durante mayo. Según el último relevamiento del Instituto de Promoción de la Carne Vacuna Argentina (IPCVA), el valor promedio de los distintos cortes registró una variación de apenas 0,1% respecto de abril, aunque en la comparación interanual acumula una suba del 57,9%.El informe, elaborado sobre más de 30.000 precios relevados semanalmente en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), Córdoba y Rosario, refleja una desaceleración significativa en la dinámica de precios de la carne bovina, en un contexto donde el pollo y el cerdo continúan consolidándose como alternativas cada vez más competitivas para el consumidor.La carne se estabilizaLos datos muestran comportamientos dispares según los canales de venta y las regiones relevadas.En las carnicerías, los precios de la carne vacuna retrocedieron 0,4% durante mayo, mientras que en los supermercados aumentaron 1,2%. Aun así, en la comparación con mayo de 2025, los incrementos siguen siendo significativos: 61% en carnicerías y 51,2% en supermercados.Por zonas del AMBA, la evolución también fue heterogénea. Los precios bajaron 1% en la Ciudad de Buenos Aires y 0,07% en el sur del conurbano, mientras que aumentaron 1,2% en el norte y 0,4% en el oeste del Gran Buenos Aires.A nivel socioeconómico, los comercios ubicados en barrios de ingresos altos registraron una suba promedio del 1,1%, mientras que en los sectores medios los valores permanecieron estables y en los barrios de menores ingresos se observó una caída del 0,4%.Qué cortes subieron y cuáles bajaronEntre los cortes que más aumentaron durante mayo se destacaron:Picada común: +2,9%Lomo: +2%Picada especial: +1,8%En cambio, los mayores retrocesos se registraron en:Cuadril: -1,8%Falda: -1,7%Colita de cuadril: -1,3%Al analizar las distintas categorías de hacienda, el precio de la carne de novillito cayó 0,3%, mientras que los valores del novillo se mantuvieron estables. Por su parte, las carnes provenientes de vaquillonas y terneras mostraron una suba del 1,1%.Supermercados más competitivos que las carniceríasUno de los datos más llamativos del relevamiento es que los supermercados continúan ofreciendo precios más competitivos que las carnicerías en buena parte de los cortes más consumidos.Por ejemplo, el asado resulta un 16,2% más barato en las grandes superficies, mientras que la diferencia alcanza al 33,6% en la falda, al 23,2% en la picada común y al 35,5% en la carnaza común.También en cortes utilizados habitualmente para milanesas se observan diferencias importantes. La nalga presenta una brecha cercana a los $3.346 por kilo, equivalente al 14,8%, a favor de los supermercados.Como resultado, el precio promedio de la carne en supermercados equivale actualmente al 89% del valor promedio observado en carnicerías.El pollo y el cerdo siguen ganando competitividadMientras la carne vacuna prácticamente no registró cambios en mayo, el pollo fresco aumentó 2,3% respecto de abril y acumula una suba interanual del 38,9%.El pechito de cerdo, por su parte, subió 2,8% en el mes y 23,6% en comparación con mayo del año pasado.Sin embargo, ambos productos continúan mejorando su relación de precios frente a la carne bovina.Según el IPCVA, durante mayo se pudieron comprar 3,59 kilos de pollo fresco con el valor equivalente a un kilo de asado. En el promedio de los primeros cinco meses de 2026, esa relación fue de 3,8 kilos de pollo por cada kilo de asado, un 20,8% superior a la observada en igual período de 2025.La ventaja relativa del cerdo es aún más marcada. Durante mayo, el precio de un kilo de asado permitió adquirir 1,98 kilos de pechito de cerdo. Considerando el promedio de enero a mayo, la relación alcanzó los 2,02 kilos de cerdo por cada kilo de asado, un 35% más que un año atrás.Señales de un mercado más equilibradoOtro indicador que refleja la desaceleración del mercado es el comportamiento de la media res. Su precio cayó 0,8% durante mayo respecto de abril, aunque todavía muestra una suba interanual del 54,2%.En conjunto, los datos del IPCVA sugieren que el mercado de la carne vacuna atraviesa una etapa de mayor estabilidad luego de las fuertes correcciones registradas en los últimos meses. Mientras tanto, el pollo y el cerdo continúan consolidando su competitividad relativa, una tendencia que podría seguir influyendo en las decisiones de compra de los consumidores argentinos durante el resto del año.