París (EFE).- El ministro francés de Justicia, Gérald Darmanin, descartó este lunes dimitir y prometió «toda la verdad» sobre los fallos institucionales «extremadamente graves» revelados por el caso Lyhanna, la niña de 11 años asesinada «en condiciones absolutamente atroces» y cuya muerte ha reabierto el debate sobre la protección de los menores víctimas de violencia sexual.
«Haré (que se conozca) toda la verdad sin ocultar nada a los franceses», aseguró Darmanin en una rueda de prensa, donde prometió comunicar las conclusiones de las investigaciones administrativas y las eventuales responsabilidades que puedan derivarse del caso de Lyhanna, un día después de una marcha blanca multitudinaria celebrada en su localidad, Fleurance (Gers, suroeste).
Tras reunirse en la sede del Ministerio de Justicia con todos los fiscales generales, Darmanin reconoció que el Estado debe asumir sus responsabilidades cuando se producen errores que desembocan en tragedias y que en este caso «no se deben a falta de medios».
Pero él descartó dimitir: «La cuestión de mi permanencia se plantearía si yo no asumiera mi responsabilidad» y los fallos en el caso de Lyhanna «no se debían a instrucciones» suyas, subrayó.











