Francia ha reaccionado conmovida, triste e también indignada ante el descubrimiento, este jueves, de un cadáver que, a falta solo de la verificación definitiva por la autopsia, ha de ser forzosamente el de Lyhanna, la niña de 11 años que llevaba desaparecida desde el viernes pasado.Según la fiscalía, el cuerpo infantil encontrado en el interior de un silo de una explotación agrícola a 15 kilómetros de Fleurance, en el departamento sureño de Gers, al oeste de Toulouse, llevaba ropa “similar” a la que vestía Lyhanna cuando fue vista por última vez. Probablemente no se confirmó la identidad de manera oficial por el doloroso trámite de comunicarlo a los padres y de una eventual identificación visual por su parte. Dadas las altas temperaturas de los últimos días y al ser un silo, el proceso de descomposición del cadáver podría haber sido rápido.El principal sospechoso, Jerôme B., de 41 años, lleva días detenido como principal sospechoso. Se le vio en su vehículo con la niña, que era amiga de una de sus hijas, antes de que se perdiera el rastro de la pequeña. Durante los interrogatorios ha mantenido el silencio.Lyhanna, la nueva víctima en Francia de un criminal con inclinación pederastaAFP- Imágen cedida por la familiaEste caso ha provocado una tormenta política y mediática porque el presunto autor fue acusado varias veces en el pasado de relaciones inapropiadas con menores y también de violaciones, aunque la justicia no encontró pruebas concluyentes o bien la investigación se demoró por cuestiones burocráticas.Para los partidos de derecha y de extrema derecha -y sobre todo para los medios que promueven su agenda política- este nuevo drama no es sino otra prueba de la falta de autoridad del Estado y de una justicia demasiado blanda o incompetente.Corresponsal de 'La Vanguardia' en París desde el 2018. Anteriormente fue corresponsal en Alemania (1994-2002), en Estados Unidos (2002-2009) y en Italia y ante el Vaticano (2009-2018)