La portavoz de Sumar en el Congreso, Verónica Barbero, le ha entregado este lunes una carta del Sindicato de Inquilinas al Papa durante su visita a la cámara. En ella, no solo le alerta de la crisis de la vivienda que vive España y de cómo empuja a una importante parte de la población hacia la pobreza, sino que también le afea el desahucio de Mariano Ordaz, vecino de 67 años de Madrid que fue expulsado de su casa, propiedad de una orden católica, el pasado mes de mayo. Por ello, el Sindicato le pide audiencia pública.
“Desgraciadamente la especulación inmobiliaria ha llegado a entidades de la propia Iglesia Católica”, dice la carta, que señala que, “movidos por la obtención de lucro inmediato, la Venerable Orden Tercera de San Francisco de Asís está subiendo los precios de los alquileres de sus viviendas, llegando incluso a desahuciar a nuestro compañero Mariano el pasado 7 de mayo”.
“Mariano Ordaz vive en un albergue porque la VOT se negó a renovar su contrato y lo más grave de todo, se negó a negociar una solución cuando son propietarios de más de 300 viviendas en el centro de Madrid, donadas por fieles para contribuir con la función benéfica de la Iglesia”, reza la carta.
El pasado 7 de mayo, después de cuatro aplazamientos, la Polícia Nacional ejecutó finalmente el desahucio de Mariano Ordaz en el céntrico barrio de Embajadores de Madrid. En un piso carcomido por la humedad y otras deficiencias, la orden franciscana tan solo se prestaba a reformarlo si se iba Mariano, que acumulaba deudas por impago desde que perdió su empleo como camarero en la pandemia. Finalmente, tras cuatro desahucios frenados por la presión vecinal, fue expulsado y ahora vive en un hostal.







