Enrique ArnaldoActualizado Domingo,

junio

00:02'La hija del carnicero' (C�rculo de Tiza), de Mar�a Jos� Fuente�lamoLa carne no es pecado. Mar�a Jos� Fuente�lamo hubiera podido ser la cuarta generaci�n de carniceros en un pueblo de la provincia de Albacete. Naci� en una casa que era, al tiempo, carnicer�a (con su almac�n, su corral, su sala de despiece y hasta su matadero) pero sucumbi� ante los cuchillos, los regueros de sangre, los olores intensos. Por m�s que todos seamos fruto de un contexto, o de las circunstancias, todos tambi�n tenemos derecho a encontrar nuestro propio destino aunque ocasionemos alg�n disgusto o rompamos alguna tradici�n inveterada.Mar�a Jos� ha venido demostrando desde hace alg�n tiempo en las p�ginas de Abc sus cualidades como columnista, pero en este, su primer libro, acredita que a trav�s de recuerdos y de su capacidad de observaci�n maneja bien el arte literario. La carne es se�a de identidad, es cultura, es religi�n monote�sta para no pocos, aunque en los �ltimos tiempos los movimientos anticarnivoristas avanzan en el pensamiento (�?) de lo pol�ticamente correcto, a pesar de las contradicciones en que incurren �Recuerdan aquellos mensajes que glorificaban el aceite de girasol frente al de oliva, o los que aconsejaban consumir exclusivamente pescado azul?Mar�a Jos� se confiesa �moderadita�, pero es grande como contadora de historias con un lenguaje sencillo, de los que atrapa porque huye de cualquier tentaci�n de sofisticaci�n. Es m�s dibujante que pintora, y sus dibujos prefiere trazarlos al temple, con fondo positivo y optimista. La hija del carnicero es una obra para disfrutar, tambi�n para aprender y, en mi caso, para recuperar mi pasado familiar, un colmado en un pueblo cercano a Aranda del Duero.'Nazarena' (Alfaguara), de Karina Sainz BorgoEmbriagados con la magia de Karina. Lleg� de Venezuela hace 20 a�os, cuando el chavismo ya se hab�a quitado el disfraz regeneracionista para mostrarse con su aut�ntica faz autoritaria y pisoteadora de los derechos humanos. Karina Sainz Borgo destac� inmediatamente en varios medios espa�oles como periodista cultural y como imaginativa reportera. Pero por sus venas corr�a la vena de novelista, de componedora de historias, y qu� mejor que empezar por la de Adelaida, una joven venezolana que, tras fallecer su mam� (como all� dicen), decide huir de un pa�s gangrenado. Tras La hija de la espa�ola lleg� Cr�nicas barbit�ricas, que sit�a en su ciudad de acogida, el Madrid de los brazos abiertos a quienes son de cualquier parte. Cambia absolutamente de registro con El tercer pa�s, una novela de frontera que encierra cantidad de dramas personales.PimPamPumKarina vuelve a demostrar con Nazarena que en su recetario no hay nada que se le resista. Y vuelve a ser distinta. A diferencia de tantos autores que reiteran formas y hasta sustancia, ella cambia otra vez el g�nero y el estilo. �Todo lo llevas hasta la pasi�n�, dec�a Dostoievski por boca de Nastasya Filippovna, y del maestro ruso aprende nuestra venezolana de pluma apasionada en la que hay emoci�n y esp�ritu como ped�a Stendhal. Nazarena nos deleita por su magia, como hija que es de Garc�a Marquez. Nazarena nos conmueve porque hace palpitar todos nuestros sentidos a la vez. Es una novela intimista, porque se encierra en las paredes de una casa familiar, pero por la que deambulan decenas de vidas, de recuerdos agobiantes, de celos, culpas, rivalidades, huidas... y muertes.'Casos reales' (Alfaguara), de Yasmina RezaLa realidad supera, con mucho, a la ficci�n. La autora teatral de mayor �xito en las �ltimas d�cadas, la francesa Yasmina Reza, nos ofrece un libro singular que se centra en sus personal�simas observaciones de los juicios penales a los que asiste a lo largo de 15 a�os en distintos tribunales (penales mar�timos o correccionales) franceses. En esos juicios se sienta Reza con ojos de notaria / psic�loga / periodista / ciudadana curiosa. Y los describe dando pasos propios de una obra de teatro -planteamiento, nudo, desenlace- pero sin preocuparse de lo jur�dico. Le interesan los hechos (el argumento), el entorno (el decorado) y las personas (el elenco): el magistrado, el acusado, la v�ctima, el acusador y el defensor, y tambi�n los familiares que asisten a la vista como p�blico.Reza se sienta en la vista sin conocer nada del sumario, libre de cualquier condicionante o prejuicio. No se pierde ning�n detalle y logra inferir qu� hay detr�s de cada caso: venganza, ambici�n, rencor, desamor (mucho m�s que amor), corrupci�n, enga�o, miedo... Son casos reales, protagonizados por asesinos, envenenadores o violadores de carne y hueso. La autora demuestra la realidad es m�s imaginativa que la ficci�n, sobre todo cuando hablamos de maldad. Yasmina Reza presenta a todos los personajes tal y como son, pero toma alguna distancia, quiz�s sobrepasada por las perversidades o crueldades que se enjuician en las salas de justicia. En estas el acusado se siente d�bil y vulnerable, esconde su ferocidad y reclama un juicio justo.