Fariza (Zamora), (EFE).- Ocho pendones únicos por su mayor altura y por su blancura han asomado este domingo por la tarde a los Arribes del Duero fronterizo con Portugal en la romería de los Viriatos, una tradición documentada por escrito desde principios del siglo XVII que se desarrolla en una ermita del término municipal de Fariza (Zamora).

La romería, que congrega a pueblos de la zona zamorana de Sayago y recibe también a muchos vecinos portugueses de la zona de Miranda do Douro, se caracteriza por los pendones de hasta nueve metros de altura cada uno, que al ir a la cintura pueden alcanzar los diez metros, que se llevan en la procesión de ida y vuelta entre el casco urbano de Fariza y la ermita de la Virgen del Castillo.

La experta en esta tradición, investigadora y autora de un libro sobre los elementos característicos de esta peculiar romería, Carmen Tapia, ha declarado a EFE que se trata de unos pendones que se diferencian del resto tanto por su porte como por ser totalmente blancos y civiles, aunque luego lleven elementos alusivos a la parroquia de la que proceden o el santo que celebran en esa localidad.

Los pendones, junto a la comitiva de cada pueblo, las pendoentas y las cruces parroquiales han llegado el domingo por la mañana en procesión a las afueras del casco urbano de Fariza.