La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) alertó este domingo de un brusco retroceso en la rentabilidad del sector. Según sus últimas proyecciones, las aerolíneas verán cómo sus beneficios se reducen casi a la mitad este año por el encarecimiento del combustible, impulsado por las tensiones geopolíticas y la escalada del conflicto en Oriente Medio. El organismo calcula que el beneficio neto conjunto pasará de 45.000 millones de dólares en 2025 a 23.000 millones este ejercicio, con un margen que retrocede del 4,2 % al 2 %. Las cifras fueron presentadas por el director general de IATA, Willie Walsh, durante la inauguración de la asamblea anual en Río de Janeiro. Walsh subrayó que el entorno operativo se ha tornado especialmente adverso por el alza del queroseno de aviación. Las estimaciones de la asociación apuntan a que el precio medio del combustible será un 70 % superior al del año pasado, un salto que presiona de forma directa los costes de las compañías. Ese repunte, detalló, engordará en torno a 100.000 millones de dólares la factura global de combustible de las aerolíneas en 2026. “Apenas habíamos dejado atrás la covid cuando encaramos interrupciones en la cadena de suministro aeroespacial, la guerra en Ucrania, nuevas tensiones geopolíticas y cambios de calado en las políticas comerciales”, recordó el ejecutivo. Agregó que, con el estallido de la guerra en Oriente Medio en marzo, el crudo se encareció y el precio del combustible de aviación se disparó, profundizando la presión sobre los balances. “Es un año complicado para todo el sector”, insistió Walsh, señalando que el impacto es aún mayor para aquellas aerolíneas que no habían completado su recuperación financiera tras la pandemia de covid-19. Aun así, la IATA destaca que la demanda se mantiene firme pese al incremento de las tarifas, un signo de resiliencia del mercado aéreo. Para este año, la asociación prevé un crecimiento del 2,1 % en el tráfico de pasajeros y del 0,7 % en el transporte de carga, ritmos más moderados que en ejercicios previos, pero todavía en terreno positivo. Walsh atribuyó parte de las dificultades a los persistentes cuellos de botella en la cadena de suministro aeronáutica, que siguen demorando la entrega de aviones y motores y elevando los costes operativos. La cartera de pedidos supera hoy las 18.000 aeronaves y la edad media de las flotas ha alcanzado un récord de 15,2 años, obligando a operar equipos menos eficientes y con mayor gasto de mantenimiento, puntualizó. Según sus cálculos, las disrupciones en la cadena de suministro supusieron al menos 11.000 millones de dólares en costes en 2025, una carga que se verá agravada este año por el encarecimiento del combustible. Pese a este panorama, el apetito por viajar no decae. “Los consumidores siguen dispuestos a volar”, aseguró Walsh. Encuestas internas de la IATA revelan que el 49 % de los viajeros planea gastar más en viajes este año que en 2025 y otro 43 % prevé mantener su presupuesto, lo que impulsa las expectativas de una sólida temporada alta en el hemisferio norte. La Asociación Internacional de Transporte Aéreo (IATA) alertó este domingo de un brusco retroceso en la rentabilidad del sector. Según sus últimas proyecciones, las aerolíneas verán cómo sus beneficios se reducen casi a la mitad este año por el encarecimiento del combustible, impulsado por las tensiones geopolíticas y la escalada del conflicto en Oriente Medio.
Las aerolíneas prevén una caída del 49% en sus ganancias en 2026 por precio de combustible
IATA prevé beneficios menguantes por combustible encarecido y tensiones globales; pese a márgenes presionados y retrasos industriales, la demanda de pasajeros y carga resiste con expectativas de gasto al alza y temporada fuerte en el norte
IATA prevé caída de 49% en ganancias aéreas en 2026: combustible +70% por tensiones geopolíticas. Márgenes caen al 2%: CTO aéreos ajustarán presupuestos IT y demorarán iniciativas cloud/AI por la compresión de costes.











