Noticia Basado en hechos observados y verificados directamente por nuestros periodistas o por fuentes informadas. 07 jun 2026 - 07:33Sofía Balbuena (Salto, Buenos Aires, 1984) firma este domingo 7 de junio en la Feria del Libro de Madrid. Lo ha hecho y lo hará más días, pero esta jornada es reseñable porque la capital hierve de gente que pasea entre la cita papal, los macroconciertos de Bad Bunny y ese escaparate de títulos como neones, que atraen irremediablemente. Una oportunidad para que los lectores escojan y para que los escritores sean escogidos. Su libro de relatos Personajes secundarios (Páginas de Espuma) resultó ganador del IX Premio Ribera del Duero, que se ha convertido en uno de los más prestigiosos del panorama literario, por la calidad de sus candidatos, que en el caso de Balbuena, es absolutamente indiscutible y cautivadora. Profesora de escritura creativa, contempla la creación en clave femenina sobre todo. (Estuvo en la caseta de la librería Pérgamo este sábado 6, y el domingo 7 lo hace, en la caseta de Páginas de Espuma, caseta 153, de 11h a 12,30h, y en la FNAC, caseta 235, de 14 a 15h).Contó el día que le dieron el premio que es escritora gracias a su madre, quien leía de madrugada cuando todos dormían en casa. ¿Se sentía usted en ese momento un personaje secundario de su propia vida?Escribí el discurso de aceptación y hablaba de mi mamá efectivamente. Lo que intenté fue usar una imagen. Lo sentí como un inicio, lo que hace que sea la persona que soy. Pero no es del todo exacto lo que me preguntas. Lo que me ha inspirado es la indepedencia: una madre que no tiene ayuda con tres hijos y aun así podía cultivar una frontera doméstica. No se le podía interrumpir porque ese tiempo era para ella y no era para nadie más. Lo que es formativo, es esa cosa esencial de cultivar la independencia, aprender a estar sola, que luego a mí me inclinó a la escritura, como tratando de tener algo como lo que ella tenía. Pero no me sentí un personaje secundario. Solo intentaba aprender de ese gesto de concentración dedicado a una misma.Son cinco historias con mucho realismo, como es ese eterno dudar de las mujeres sobre los afectos que reciben. ¿Era su intención?Hay algo que fui descubriendo durante el proceso y es cómo los personajes se plantan ante sus propias vidas. Desde el inicio estaba presente este mundo interior que todo el día se está proyectando, en un orden de cuestionamiento: ¿Hice bien, hice mal? ¿Estoy loca? Estas preguntas concatenadas que no te llevan a ningún lado, pero te acaban ocupando sin poder darles mayor salida. Lo decía la contraportada: Natalia Ginzburg escribió en A propósito de las mujeres, que estas tienden a caer en el pozo, que esa tendencia a cuestionarnos a nosotras mismas. A los personajes del libro les pasa eso, que no han sido socializadas para ocuparse de cuestiones más importantes, como les pasa a los hombres, y todo el día piensan si lo hicieron bien o mal. Eso sí me interesaba e importaba. Lo que más, transmitir esa cosa de vivir en tensión constante que nunca termina de encontrar una salida.No me identifico con mis personajes pero lo que les pasa me afecta a mí como persona: la tensión, la sicología, el mundo interno...¿También la autora está en tensión constante consigo misma? ¿Con qué relato se identifica más?La verdad es que no. En la escritura me puse como meta y objetivo hacer trabajar la imaginación, proyectar en una conciencia ajena, en un personaje al que me podía acercar o imaginar su sicología. No me identifico con ellos, pero lo que les pasa me interesa a mí, a Sofía como persona, me afectan: la tensión, la sicología, el mundo interno, la línea no clara entre el bien y el mal, tratar de capturar la complejidad de ser una persona y de estar en el mundo.Sus libros anteriores, Sutura y Borracha menor, recogen parte de su biografía. ¿Es posible aislarse de la propia vida para ser realmente veraz y creíble?Sutura sale de una cirugía del corazón que sufrí, de la que estoy bien. Y Borracha menor es un ensayo sobre el consumo de alcohol en las mujeres como experiencia personal, como hilo narrativo. Ahora estoy perfecta del corazón. Lo otro era una excusa más narrativa que otra cosa. Es indispensable aislarse de la vida de uno. Me parece muy difícil que las cosas funcionen literariamente, a menudo, crecen en la distancia, tienes que separarte de tu experiencia personal y tener la capacidad dehacerlo. En algún punto, toda la literatura es autorreferencial y tienen que ver con lo personal, pero me parece que es central poder cultivar cierta distancia para que eso funcione independientemente de nosotros. Siempre tiene que ir por delante la calidad del texto.¿Qué es hoy ser mujer y qué significa? Solo habla de alumnas, ¿no tiene alumnos?Hablo de alumnas porque tengo en mis cursos 35 o 36 alumnas y debo tener 2 o 3 hombres. Las lectoras son mujeres y las escritoras que están por venir, también lo son. Es notable el porcentaje de hombres en mis talleres es muy bajo. Por eso, los englobo en alumnas.Usted reside en España, es una migrante, que, sin embargo, ha ambientado algunos de sus cuentos en Argentina. ¿Es una forma de reclamar su identidad?En el libro hay dos relatos en Argentina y tres fuera. Utilicé mucho todos los escenarios que pude, por generar una variación. Intenté lo que es más constante siendo yo, ciertas tensiones que tienen los personajes, las mujeres, más que centrarme en el uso del lenguaje. Los personajes hablan en castellano neutro. En el primer cuento ella es argentina, él es peruano; hay mucha riqueza dialectal que la da la experiencia de mis desplazamientos, me gustaba jugar a otras formas de conversar. Soy argentina, porque nací allí, mi patria sigue siendo Argentina, probablemente lo sea toda la vida, no necesito reclamarla, la tengo muy presente. La argentinidad puede ser tratar de hablar en diferentes registros del español, por la capacidad plástica del lenguaje, hablarlo de muchas formas.Hay mucha gente buena en el sentido literario, como Sabina Urraca, Juan Gabriel Vásquez, Nuria Barrios… que ha alabado su estilo y su forma de narrar. ¿Cómo se define usted?Antes lo tenía claro porque era una escritora de no ficción. Ahora siento que ya esa definición se queda corta: soy una escritora de mi tiempo, muy atenta a mi presente, a lo contemporáneo, a la gente que está escribiendo a la par mío. Que trata de pensar y con las patas en la fuente del realismo. Por ahora, me voy a quedar ahí. Me interesa el realismo, lo explorar lo plástico que puede ser el lenguaje y que sí o sí, una lo experimenta como migrante, cómo se tranforma el lenguaje cuando dejas el lugar donde has vivido siempre.¿Qué autores 'a la par suyo' le interesan?Hay autores que leo todo el tiempo, escritores de los que aprendo, que converso con ellos, que mezclo con lecturas clásicas que me faltan. Las últimas cosas que me han gustado han sido Domingo flamenco que edita Fulgencio Pimentel: otro cómic, Campeón, Cosas vivas de Munir Hachemi , Sabina Urraca, que es mi amiga, Daniel Saldaña París, María José Ferrada, Verónica Gerber, María Echevarne… Vuelvo a leer cuando puedo a Alice Munro, el libro nuevo Rosa Chávez, Las nerviosas... Todo el tiempo estoy leyendo.El lugar más fertil es la familia, la modernidad, que está construida en torno al amorEn el libro, el amor se hace tan presente como para asegurar que todos los cuentos son de amor. ¿Es en el terreno donde mejor se mueve usted?A mí me interesa más que el amor, el vínculo de dos. Pero el lugar más fertil es la familia, la modernidad, que está construida en torno al amor. Está presente y organizada en torno a la unidad familiar. La novela contemporánea pasa por allí porque la vida pasa por allí. Puede revelar la complejidad del mundo, me interesa que cuando vives con alguien el otro es una lupa, te devuelve en gigante todos tus defectos.¿Cree que el público español la conocerá más ahora por este premio?La verdad, espero que sí, siempre es un objetivo. Vivo acá enseño acá y me siento como parte del ecosistema. Pero una vive en una pequeña burbuja, haciendo una gira por toda España. El premio me ha dado un montón, no le puedo pedir más.Volverá algún día a vivir a Argentina. ¿Qué país le gustaría encontrar?Paso 3 ó 4 meses al año allí, el verano y las navidades. Me gusta por ahora cómo esta armada la cosa. Todo el tiempo estoy pensando en volver y es difícil. Argentina no es el mismo país que cuando yo me fui. Acá tengo una buena vida que no sé si podría tener allá. Me gustaría encontrar uno mejor, es complicado para mí opinar Argentina desde fuera. Sería ingrato hacia quienes viven allí. Lo que es cierto es que extraño mi país.Conforme a los criterios deRosa BallarínPeriodista Cultural '20minutos'Rosa Ballarín Borruel es redactora de 20minutos desde 2023. Trabaja en la sección Estilos de vida, sobre cultura y entretenimiento. Su especialidad son los temas relacionados con libros y entrevistas con escritores.
Sofía Balbuena relata el incierto mundo de ellas en 'Personaje secundario': "Los lectores son mujeres y los escritores futuros, también"
La colombiana obtuvo el IX Premio Ribera del Duero que otorga también la editorial Páginas de Espuma, con este libro de relatos.










