Pilar Mazo |Logroño (EFE).- Los jóvenes riojanos Marcos González Rueda, de 14 años, e Isabel Rueda Gómez, de 16, descendientes del municipio riojano de Brieva de Cameros, mantienen, con orgullo, un legado de sus abuelos de esquileo a tijera de las ovejas de esta pequeña localidad de montaña, ya que, como han relatado a EFE, es «una herencia a cuidar».

El Ayuntamiento de Brieva, con unos 38 habitantes empadronados, revive este sábado, 6 de junio, la XXIV Fiesta de la Trashumancia, una actividad pastoril declarada Bien de Interés Cultural por el Gobierno riojano, que, para estos dos menores, hay que mantener con orgullo porque aseguran que La Rioja no es solo viñedo, también es sierra.

La asociación cultural Brita, impulsada por jóvenes y descendientes de Brieva de Cameros, y su Ayuntamiento, han organizado esta fiesta, que trata de revivir el momento en el que, antaño, los pastores dejaban su tierra en busca de nuevos pastos.

Ambos menores, que cursan estudios de Secundaria en Logroño y que durante los fines de semana aprenden el esquileo en Brieva, protagonizan este sábado las demostraciones de la esquila a tijera a ovejas que forman parte de un rebaño municipal de la Escuela de Pastores de esta localidad.