El club con mejor palmarés deportivo y mayor capital del mundo elige este domingo a la persona que lo dirigirá hasta el 2030. Una votación restringida, a la que solo tienen acceso unas 70.000 personas, que influirá en lo deportivo pero también en cómo el Real Madrid modelará la ciudad en función de sus intereses económicos durante los próximos años.
La votación tendrá lugar en el pabellón de baloncesto de la Ciudad Real Madrid de Valdebebas. Un entorno que cambiará completamente pero que lo hará en un sentido o en otro en función del candidato elegido. Florentino Pérez (Madrid, 1947) es quien se presenta a la reelección después de más de dos décadas como presidente, divididas en dos etapas. Enrique Riquelme (Cox, Alicante, 1989) es el primer candidato que se atreve a plantar cara a Florentino desde el año 2009, cuando el ahora dirigente blanco inició el periodo de cinco mandatos sin contrincantes electorales.
El Real Madrid posee desde el año 2011 unos terrenos de gran extensión en Valdebebas, fruto de un acuerdo con el Ayuntamiento de Madrid, que le entregó varias propiedades de un barrio entonces sin urbanizar para compensar una parcela que no le podía entregar en Las Tablas. El trato venía de lejos, porque era una deriva de la operación urbanística gestada en la zona ahora de las cinco torres, que trajo grandes beneficios económicos para el club merengue.












