Roberto RodríguezBarcelona 07/06/2026 06:00 Actualizado a 07/06/2026 08:05 El regreso de José Mourinho, la promesa de un fichaje de 150 millones y el proyecto del Bernabéu Infinito son las principales armas electorales de Florentino Pérez, que por primera vez en veinte años se ha visto obligado a bajar al barro para conservar su poder absoluto. Convocó elecciones por sorpresa, esperando coger a contrapié a su opositor, pero ha tenido que usar todas sus armas para que su mensaje prevalezca.Convencido de que es clave para recuperar la competitividad, Pérez anunció diez años después de su adiós a Mourinho. Lo hizo con un vídeo generado por inteligencia artificial, o al menos esa fue la excusa que el portugués proporcionó al Benfica, su actual club. En total, Pérez pagó 120.000 euros por la emisión de seis anuncios el pasado miércoles para contraprogramar una entrevista de Riquelme en El Hormiguero. Un ejemplo de lo serio que se ha tenido que tomar estos comicios, en los que no ha dudado en llamar mentiroso a Riquelme.Pérez ha tenido que usar todas las armas a su alcance para intentar frenar el mensaje de su rivalSobre el césped, su proyecto tiene dos nombres confirmados: el lateral derecho del Inter Denzel Dumfries y el central del Liverpool Ibrahim Konaté, que llegaría libre. La guinda a sus promesas no tiene nombre, pero sí cifra. Un mínimo de 150 millones de euros que pondrá encima de la mesa para traer al enésimo galáctico. No juega en la Premier. Olise, Vitinha y Joao Neves son las principales apuestas.La principal polémica de su campaña ha sido su intención de convertir al socio en dueño económico del club creando una sociedad mercantil valorada en 10.000 millones de euros. El plan contempla además vender un 5% de esa sociedad a un inversor externo y distribuir el otro 95% entre los 100.000 socios, lo que para su oponente supone la privatización del club.Haaland, Raúl y la duda de KloppDurante años el madridismo se ha hecho una pregunta casi retórica: ¿quién se atreverá a desafiar al régimen de Florentino Pérez? La respuesta ha terminado llegando desde Alicante, tiene 37 años, dirige una multinacional de energías renovables y responde al nombre de Enrique Riquelme.Él es el primer candidato que osa desafiar al omnipotente Pérez a través de unas elecciones reales en más de dos décadas. En solo unos días logró un aval personal de 187 millones y diseñó un proyecto ambicioso. Ya en campaña, su estilo sobrio ha contrastado con una constante persecución de show mediático, aderezado de promesas grandilocuentes que han terminado por llamar la atención de muchos y sembrar la duda en unas elecciones en las que, a priori, no existía competición posible. El último día elevó la crítica hacia su rival por “la grave crisis financiera del club”.Riquelme ha jugado a ser Florentino, pero ha acabado siendo desmentido en varias ocasionesRiquelme ha jugado a ser Florentino, apostando fuerte por todo aquello que pudiese ilusionar al madridismo. Reclutó a Raúl, será su director deportivo, y a Fernando Hierro, Iker Casillas y Vicente Del Bosque, todos leyendas blancas enfrentadas con Pérez. Anunció a Erling Haaland en prime time en El Hormiguero, aunque el padre del jugador y su representante lo desmintieron horas más tarde. Él ha insistido en que si el noruego y Rodri no llegan pagará las cuotas a los 100.000 socios blancos. Para el banquillo, la apuesta es Jürgen Klopp, aunque el alemán solo se ha comprometido a escuchar, pues no tiene ningún interés en dirigir a ningún equipo.La Ciudad del Socio, un nuevo pabellón de baloncesto y el compromiso de que con él el club será al 100% de sus socios han sido otras de las promesas que, si logra lo que parece imposible, deberá cumplir.Roberto Rodríguez Díaz (Salvatierra de Miño) es licenciado en Periodismo (UPSA) y máster por la BCNY (UB-CU). Trabaja en La Vanguardia desde 2008 donde ha cubierto desde el Mundial de Sudáfrica en 2010 hasta el Tour de Francia de 2025. Siguiendo al Espanyol desde 2020. En Twitter: @Roberto_roda
No va más: Florentino y Riquelme pugnan por el poder en el Real Madrid
Veinte años después, el madridismo acude hoy a las urnas para elegir entre el legado y experiencia de Florentino Pérez y las promesas de Enrique Riquelme











