En el Real Madrid no hay elecciones cada cuatro años. Florentino Pérez es presidente del club merengue desde 2009 –en su segunda etapa– y, desde entonces, ha ido renovando su cargo porque no ha tenido oposición. Sin embargo, este domingo, los socios y socias con derecho a voto –quienes llevan más de un año– tendrán que elegir si confirman al también presidente del grupo constructor ACS o si prefieren al presidente de la energética COX, Enrique Riquelme. Y el telón de fondo, junto a las promesas de fichajes de relumbrón, es si el Real Madrid va a vender un porcentaje de la entidad –y cómo lo haría– en un fútbol donde cada vez tienen más peso y poder los grandes fondos, los grupos 'multiclub' y los controlados por jeques de países petroleros y gasísticos.

La posible venta de un porcentaje del Real Madrid la ha puesto sobre la mesa el propio Florentino Pérez, aunque esta no es la primera vez que habla de ello, y ese control sobre la propiedad del equipo blanco se ha convertido en uno de los argumentos de Riquelme, que ondea la bandera de que estas elecciones son un “referéndum” para decidir si el club tiene que seguir al 100% en manos de su masa social.