7 de junio de 202600:003'minutos de lectura“Nuestras casas son un poco el museo de nuestra vida”, reflexionan Paloma Kon y Martín Irizar, la dupla al frente del estudio Irizar Kon. Diseñadora gráfica y diseñador industrial, respectivamente, se conocieron trabajando para una marca de moda y, en 2003, además de pareja, ya eran socios. “Imagen de marca, desfiles, campañas, mobiliario, instalaciones, locales comerciales e interiorismo: pasamos por todas las experiencias. Dimos servicio, vendimos producto, fabricamos acá y afuera, tuvimos equipos grandes y chicos”, nos cuentan. La diseñadora gráfica Paloma Kon y el diseñador industrial Martín Irizar en su estudio.Santiago CiuffoMuchas personas habrán conocido de cerca el universo que crearon en Gato Store, cadena de locales que idearon y gestionaron por doce años, que tuvo sucursales en Argentina y Chile.El relanzamiento de su Estudio, que realiza mobiliario de diseño propio y proyectos de ambientación residenciales y comerciales, se dio en paralelo a un cambio de vida. La llegada de su hijo se combinó con las ganas de unificar días repartidos entre un PH de Colegiales y una casita de madera en Maschwitz.El nuevo lugar debía tener elementos de ambos, y con esa premisa llegaron a esta casa muy peculiar de Vicente López, cuya adquisición y reforma fue una sucesión de circunstancias favorables.AntesalaUbicada sobre una calle en pendiente, un espacio verde al frente del terreno (primera foto) les permitió armar el estudio y un taller, que anhelaban para materializar proyectos “con rienda corta”.Escritorio (Irizar Kon) y sillas Ghost (Manifesto). Al fondo a la derecha, un panel móvil permite que este ambiente pueda ampliarse. Sobre el portón de madera, reloj Twemco, comercializado por el estudio.Santiago Ciuffo“Los detalles terminan siendo la personalidad de los productos, lo que les da calidad y calidez. Queríamos controlarlos”, dicen sobre la incorporación del taller a la casa.‘IblioteK’ (Irizar Kon) es una biblioteca modular de 2005 rediseñada en 2022. Se entrega en una caja de madera con las piezas para armar, aquí exhibida como cuadro.Santiago CiuffoTerreno propioLa construcción racionalista que se ubica en el medio del lote agrupa los ambientes familiares. Se ingresa por una planta baja que reúne el living, una terraza contigua, un comedor, la cocina abierta y la sala de TV. El el estar, un diseño icónico del Estudio: los sillones ‘Carmela’ con base de hierro pintada en horno y, acá, con tapizado de cuero color suela, aunque también puede ser maíz, negro o rojo. A ambos lados del sillón gris, taburetes de madera ‘Bowl’ (todo Irizar Kon).Santiago Ciuffo“Nunca nos salió hacer una casa, poner los muebles y que ya esté terminada: pasan años hasta que la vivimos y entendemos qué va necesitando. Nos gusta tomárnoslo así”.En la terraza, una pérgola de hierro diseñada por los dueños permite colgar plantas y objetos. Sillones ‘Skarpo’ (GardenLife).Santiago CiuffoLa estructura de la casa se mantuvo tal cual, pero se demolieron varias paredes para agrandar espacios esenciales como la cocina, los baños y los dormitorios, que eran muy pequeños.En la sala de TV, tras el cerramiento corredizo en hierro y vidrio (Irizar Kon), sillón azul (Irizar Kon) con almohadones (De Levie Casa) y alfombra (Elementos Argentinos); sobre el radiador, cuadros de Zeus Salas.Santiago CiuffoJunto al hogar, diván en cuero (Irizar Kon) y bloques gigantes (Blockosso).Santiago Ciuffo“Llevamos una vida juntando objetos y muebles que vienen con nosotros a cada uno de nuestros espacios”, cuentan los dueños de casa.En el comedor, mesa larga, lámpara mascota y taburete ‘Bowl’ laqueado
En Vicente López: Sobre un lote en barranca, una pareja de diseñadores reúne taller y vida en un espacio único
Los diseñadores Paloma Kon y Martín Irizar armaron un hogar que funciona como showroom para la experimentación constante que es su cotidianeidad










