Ya hay más presos de ETA en semilibertad que en régimen ordinario. Según los datos que maneja Sare, una plataforma ciudadana de apoyo a los reclusos de la organización, de los 118 que permanecían a finales de abril en centros penitenciarios de España y Francia, 73 de ellos (el 62%) ya salen a diario de prisión, o bien porque están en el llamado tercer grado o régimen abierto, o bien porque se les aplica el artículo 100.2 del Régimen Penitenciario, una norma que permite flexibilizar las condiciones de vida en prisión de aquellos que aún están en segundo grado con salidas de lunes a viernes. Fuentes de la organización, que este sábado ha celebrado un acto en la localidad guipuzcoana de Mondragón (22.000 habitantes), señalan que el colectivo aspira a que a finales de 2027 prácticamente todos los reclusos etarras hayan sido excarcelados o disfruten de alguna de las diferentes modalidades de semilibertad que contempla el sistema penitenciario. Según sus estimaciones, para entonces será un reducido grupo, casi todos condenados tras la reforma del Código Penal que elevó a 40 años el tiempo máximo de cumplimiento de las penas por terrorismo, los que no habrán podido alcanzar esa situación carcelaria.En el acto, el exconsejero del Gobierno vasco Joseba Azkarraga, que ejerce de portavoz de Sare, ha recordado que en 2014, el año que surgió la plataforma, había 465 presos de ETA, de ellos 140 en Francia, frente al poco más de un centenar de la actualidad, con solo dos en prisiones galas. La plataforma ha destacado que este cambio cuantitativo, pero también cualitativo por el número de semilibertades, se ha incrementado en los últimos años por dos motivos. Por un lado, por el que denominan “modelo penitenciario vasco”, puesto en marcha por el ejecutivo de Vitoria de coalición entre PNV y PSE tras asumir la gestión de las tres prisiones vascas en octubre de 2021. El Departamento de Justicia y Derechos Humanos del Gobierno vasco, que ahora encabeza la consejera socialista María Jesús San José, ha concedido desde entonces el tercer grado a cerca de un centenar de presos y ha aplicado el 100.2 en otra veintena, aunque en algunas ocasiones la Audiencia Nacional ha revocado estas decisiones.El segundo hecho que, según destaca Sare, ha influido en la reducción del número de presos de ETA, pero también que ha acercado que otros puedan aspirar a la semilibertad, es la reforma legal aprobada en octubre de 2024 por unanimidad en el Congreso de los Diputados que permite a los presos descontar de sus penas el tiempo cumplido por el mismo delito en cárceles de otros países. Cinco presos de ETA y uno de los GRAPO han sido excarcelados desde que se aprobó. Otro grupo no cuantificado ha visto reducirse sus penas y, de modo, acercarse su puesta en libertad. Fuentes de Sare apuntan que aún hay una decena de internos que han pedido que se les aplique, pero la Audiencia Nacional no lo ha acordado.En el acto de Mondragón, la plataforma ha anunciado su intención de que la tradicional manifestación en favor de los presos de ETA que se celebra en enero en Bilbao todos los años sea en 2027 “la culminación de toda una trayectoria de movilización social”. En el comunicado, leído ante 600 personas, Sare ha dejado la puerta abierta a su disolución: “Es sano y responsable imaginar, también, en un futuro próximo un escenario en el que Sare deje de ser necesaria”, han señalado.