Sabemos que la especulación puede cambiar los “tiempos” del mercado y manejar los precios, al menos en el corto plazo. Y eso es lo que exactamente está ocurriendo en este momento. Las indecisiones entre la Casa Blanca y el gobierno iraní sobre un posible acuerdo entre ambos países para terminar con el conflicto en Medio Oriente y un rápido restablecimiento del flujo de buques petroleros en el estrecho de Ormuz y en el Golfo de Omán están generando un movimiento especulativo pocas veces visto en los últimos tiempos.En este sentido, no hay día en las últimas semanas que los precios no hayan mostrado gradientes de volatilidad inusitados en los precios del petróleo, generando comportamientos erráticos en los mercados de granos. De igual forma ocurre con los mercados financieros, de divisas y de otros commodities no agrícolas. Evidentemente, esa mayor variación en los precios del oro negro está atrayendo una enorme masa de dinero especulativa que ve la posibilidad de hacer pingües utilidades en medio de esa volatilidad. Pero claro, el dinero tiene que salir de algún lado. Y en el caso particular de los granos, con fondos de inversión en Chicago en posiciones muy compradas en poroto de soja, aceite, harina y maíz, no resulta tan importante por ahora mirar los escenarios futuros de estos productos, cuando se puede “hacer” mucho dinero en el corto plazo con el petróleo.Sin embargo, la perspectiva del mercado de granos -en general- dista mucho del actual movimiento de precios. Según el Departamento de Agricultura de los Estados Unidos (USDA, por sus siglas en inglés), los días de aprovisionamiento para el nuevo ciclo 2026/27 y para los tres principales productos (léase soja, maíz y trigo) van a ser menores respecto del 2025/26 tanto a nivel mundial como en los Estados Unidos. Y más allá del nivel absoluto, ello predispondría a un escenario de precios internacionales algo más promisorio en relación con la actual temporada. Y no estamos considerando un posible “tropiezo” productivo en alguna región importante del planeta. Tampoco estamos teniendo en cuenta el impacto de un año Niño en términos climáticos para la región centro norte de Brasil o para el sudeste asiático y Australia, tan importantes en la producción de soja, palma y trigo, respectivamente.Campos inundados en la zona de 9 de Julio, buenos
El corto plazo puede ser muy distinto del mediano plazo
El conflicto en Medio Oriente provoca una gran volatilidad en los precios de las commodities que deja en segundo plano los fundamentos de la oferta y demanda global de granos













