La crisis en Medio Oriente vuelve a encender las alarmas en los mercados internacionales. Mientras se dilatan las negociaciones entre Estados Unidos e Irán y persisten las tensiones en torno al estrecho de Ormuz, crecen las preocupaciones por el abastecimiento energético y el impacto económico global.

Según explicó Marcelo Elizondo, especialista en Comercio Exterior, los reiterados anuncios sobre una posible reconciliación entre ambas partes nunca lograron materializarse. "Han habido muchas prospectivas de concordancia, de acuerdo anunciadas o preanunciadas, el presidente Trump en más de una ocasión dijo que estábamos cerca de un acuerdo y finalmente eso nunca ocurrió", sostuvo.

El especialista señaló que existen diferencias de fondo vinculadas al programa nuclear iraní, la situación estratégica en el estrecho de Ormuz y el rol de Israel en la región. "Finalmente, las diferencias son grandes", resumió.

Un conflicto que amenaza al comercio y la actividad económica mundial

Para Elizondo, la persistencia de las tensiones representa un riesgo concreto para la economía internacional debido a su influencia directa sobre la oferta de petróleo y gas. "Estamos ante una situación compleja y de demasiada extensión que puede afectar los niveles de actividad internacionales de la economía mundial", advirtió.