A León XIV se le puede aplicar uno de los conceptos teológicos, sin voluntad de blasfemar, que se emplean para hablar de Dios. El de unitrino. Además de su faceta como Pontífice está la del Robert Prevost ciudadano. Pero hay algo más. Vinculado a su condición de cabeza visible de la Iglesia católica tiene también el atributo de jefe de Estado. Esta última dimensión marcará la primera parte del viaje del Papa a España, puesto que nada más llegar, a pie de pista, será recibido por las autoridades políticas y mantendrá encuentros con los Reyes y otros representantes civiles en el Palacio Real.Además, durante los tres días que estará en Madrid protagonizará diversos actos relacionados con su rostro más institucional, como una reunión con el presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en la nunciatura, la misión diplomática del Vaticano en España.Convertido en un líder de talla mundial por su oposición a la guerra de Trump y tras su encíclica sobre IA, se dirigirá a los políticosPero quizá el momento más llamativo tendrá lugar en el Congreso de los Diputados. León XIV, estadounidense de nacimiento y nacionalizado peruano, se convertirá en el primer Papa que interviene en la Cámara Baja, en una sesión conjunta de las Cortes Generales a la que también podrán asistir los senadores. Será el 8 de junio y Prevost llega a la cita con la encíclica Magnifica humanitas –que aborda la Inteligencia Artificial y advierte sobre sus peligros– recién salida del horno y convertido en un referente frente al caos global; en un líder de talla mundial –quizá más por la insistencia de terceros que por voluntad propia– por su oposición a la guerra de Donald Trump y a los conflictos en general.Así pues, será el primer Pontífice que hará uso de una prerrogativa reservada a los jefes de Estado de otros países. El discurso de León XIV, preocupado por la polarización, signo de este tiempo, coincidirá con un momento de alta tensión política en España y aunque algunos de los grupos puedan tener más o menos discrepancias con la Iglesia, a un lado y al otro del hemiciclo, se da por descontado que todos estarán presentes ese día en su escaño. Una instantánea que pocos líderes pueden ofrecer hoy.El arzobispo de Madrid, el cardenal José Cobo, ya dejó claro hace unos días que “el Papa no viene a hacer política ni a quitarle votos a nadie”. Lo que más se repite desde el ámbito eclesial es que el viaje tiene como fin último “confirmar en la fe” a los fieles y que tiene carácter apostólico. “El Papa no va a ir contra nadie”, insistió Cobo, sabedor de que habrá una lectura muy política de lo que diga León XIV en la tribuna de oradores. Se espera que en su discurso hable de asuntos como el bien común y la acogida de los migrantes.El acento social en Madrid estará en el primer acto no institucional de Prevost, el día de su llegada, tras la recepción en el Palacio Real. El Papa acudirá a un centro gestionado por Cáritas que atiende a personas sin hogar.También habrá espacio ese día para una vigilia de adoración en la que los jóvenes serán los protagonistas. El Papa responderá a una decena de preguntas sobre asuntos como la polarización, el sufrimiento, la vocación, el sentido de la vida o la existencia de Dios. De lo mundano y de lo trascendental. Un acto que “rivaliza” con uno de los diez conciertos de Bad Bunny en Madrid.El domingo, que coincide con la solemnidad del Corpus, el Pontífice presidirá la eucaristía y encabezará una procesión por las calles de Madrid tras la misa en la plaza Cibeles. El año pasado Prevost llevó la custodia bajo palio por las calles de Roma y en Madrid podría repetirse esa fotografía. Para esa jornada se ha previsto que comulguen casi medio millón de personas. Al coincidir con el fin de semana y al ser en espacios abiertos, se espera una gran afluencia de gente procedente de otras partes de España en los dos actos multitudinarios de Madrid.Más allá de esas celebraciones y de un encuentro con personalidades del mundo del arte, de la cultura, de la economía y del deporte, la Iglesia diocesana de Madrid –también las diócesis de Alcalá y Getafe– tendrá su momento con el Pontífice el lunes cuando visite la catedral de la Almudena y, después, en el estadio Santiago Bernabéu.Los obispos recibirán al Papa en la sede de la Conferencia Episcopal, que cumple 60 añosEl papa León XIV se reunirá con todos los obispos españoles el 8 de junio, tras su intervención en el Congreso de los Diputados. Robert Prevost visitará las dependencias de la Conferencia Episcopal Española (CEE), que este año celebra su sexagésimo aniversario, puesto que el órgano de gobierno de la Iglesia en España se fundó en marzo de 1966. Tras visitar la sede de la calle Añastro, todos los prelados comerán junto al Papa en la nunciatura apostólica. Ese no será el único momento en que el episcopado español acompañe al Pontífice, puesto que todos los obispos se desplazarán a Barcelona, tras los actos de Madrid, para participar en la ceremonia de la bendición e inauguración de la torre de Jesús de la Sagrada Família, que es el acto central del viaje apostólico de León XIV a España. En noviembre, cuando ya se esbozaba la visita del primer papa estadounidense y tan solo unos meses después de su elección, la comisión ejecutiva de la CEE ya se vio con el Pontífice en el Vaticano. Los agustinos, la orden a la que pertenece Prevost, también se verán con él en la nunciatura. Será el sábado 6, el día de su llegada.Redactor de La Vanguardia y colaborador de la revista cultural El Ciervo. Cubre la actualidad política catalana desde 2017