Hace más de 20 años, una pareja alquiló el mítico Bar Flexas. Tras estar cerrado durante años, cargado de viejas botellas sin abrir y una taza de café todavía sobre la barra, sus puertas volvieron a abrirse. Ante el descrédito de los vecinos de una zona completamente degradada, el local echó a andar en 2004. Y lo hizo con tal entusiasmo que, justo un año después, tuvo lugar la primera edición de su propia fiesta, una celebración veraniega y reivindicativa que crecería sin parar hasta desbordar del todo la ciudad.

La primera verbena fue en la calle frente al bar. Al año siguiente, la fiesta se expandió a dos calles. Al siguiente, se trasladó a una plaza cercana. Finalmente, en 2009 tuvo que mudarse al Parc de la Mar ante el creciente número de asistentes, convirtiéndose así en uno de los eventos veraniegos más multitudinarios de Palma.

El éxito de esta histórica fiesta del bar, impulsado por Pepa Charro —La Terremoto de Alcorcón— y Xavier Aloy se debe, en gran parte, a la unión de dos ingredientes fundamentales: su papel en la revitalización del barrio de Canamunt y su espíritu reivindicativo, cabaretero e inclusivo.

Con una media de 15.000 asistentes en sus últimas ediciones, a lo largo de más de dos décadas han pasado por sus escenarios artistas como Falete, Azúcar Moreno, Massiel, Leo Bassi, Samantha Fox, Niño de Elche, Rodrigo Cuevas, Ladilla Rusa o Tomeu Penya. “Lo que pasó fue un milagro muy bonito: de repente el barrio entero se llenó de gente que no conocíamos, que se mezclaba con las vecinas de siempre, con travestis, con curiosos, con gente mayor que salía al balcón. Y ahí entendimos que aquello no era solo una fiesta, era algo que estaba creando comunidad”, explica Pepa Charro a elDiario.es, quien recuerda que empezaron en el bar y acabaron “recibiendo a miles de personas, fue muy loco”.