Actualizado S�bado,

junio

02:03Jeremy Villanueva lleva unos meses entrando en su perfil de Instagram con cierta perplejidad. Le hace gracia. "Tiene cientos de mensajes de muchachas dici�ndole su n�mero de asiento con la esperanza de que las meta en La Casita". Las hay muy tenaces, que le escriben todos los d�as."Me cont� que hay personas obsesivas, que en Chile era una locura, que se le tiraban encima". Un ex compa�ero suyo de sets de rodaje explica a LOC el ascenso de este puertorrique�o que ha pasado a ser reconocido y perseguido como el ojeador de La Casita de Bad Bunny, su director de casting.Para saber m�sLe han grabado en acci�n, movi�ndose por las gradas o la pista, eligiendo a las chicas que entran en este decorado, que emula a una casita real del Caribe y que en realidad durante el concierto se convierte en otro escenario. "Se llama Jeremy", avisaban despu�s en TikTok las chicas an�nimas, que se hab�an comprado la entrada como cualquier otro y que eran seleccionadas para convivir durante las casi tres horas que dura el concierto con Marta Ortega y Ester Exp�sito o Lamine Yamal o con Los Javis.Algunas reconoc�an haber usado viejos trucos, como no separarse del recinto que rodea La Casita o buscar con la mirada a Jeremy o a otro miembro del equipo.Todas Las Elegidas cuentan que una vez dentro s�lo les imponen dos l�neas rojas: no est� permitido utilizar el m�vil -hasta que no termina el evento no pueden cogerlo- y est� prohibido tocar a Bad Bunny o interactuar con �l. "Te dicen que bebas lo que quieras (hay barra libre), que bailes, que disfrutes, pero no puedes molestar al artista, claro", revel� una chica argentina en su storytime de c�mo consigui� entrar en La Casita.Mar�a Le�n, Ester Exp�sito y algunas de 'las elegidas' de La Casita en su �ltimo concierto en BarcelonaSERGIO ENR�QUEZ NISTALla selecci�n de jeremySer Elegida se ha convertido en una haza�a, una medallita. S�lo Jeremy sabe los requisitos. Es la mirada de Bad Bunny. "�l conoce muy bien a Benito y sabe lo que le gusta. Quiere a gente que sea f�cil, que no est� desesperada por ir a La Casita.Y el equipo conf�a en �l como un jurado".Jeremy Villanueva se gan� el respeto de el pana (as� llaman en Puerto Rico al cantante) desde abajo. Empez� en la industria musical como un asistente de producci�n reci�n llegado. Se dedicaba a abrir botellas de agua o sostener una sombrilla, colocar mesas y sillas, carpas... "Era excelente, muy servicial", explica este c�mplice de sus inicios. "Lo empezamos a recomendar porque nos encant�. Todos los artistas se empezaron a enamorar de �l, es que es el mejor, ese cabr�n es el mejor. Mike Towers, cuando trabaj� en su videoclip, le dio una propina de 200 euros".Era cuesti�n de tiempo que Jeremy terminase en primera fila: "Benito descubri� a este muchacho y nos lo robaron". Es desde hace a�os la sombra de Bad Bunny, parte de su equipo. "Le tiene aprecio. Siempre trabajan los mismos con �l, son como una familia".Dicen que este puertorrique�o es especial por su memoria. S�lo necesita escuchar una vez los gustos de alguien para retenerlos. "Si sabe que a ti te gusta el agua con gas, pasar� por tu lado y te la ofrecer�. Es muy detallista". No se le han subido a la cabeza los m�s de cien mensajes diarios implor�ndole entrar en La Casita. Jeremy es humilde y no tiene �dolos, o sabe disimularlos. "No rinde pleites�a a los artistas".En Espa�a muchos grupos de chicas gritaban su nombre cuando pasaba por al lado. �l, si no le interesa, no levanta la mirada del m�vil. Se cuela por las gradas y bajo su gorra mira sin observar mucho. Tras los primeros conciertos de Bad Bunny en Espa�a se critic� una selecci�n de mujeres protot�picas, predecibles, "sexualizadas". En los �ltimos conciertos Jeremy ha elegido a parejas de mediana edad o a dos amigos. Ahora parece que La Casita es de cualquiera.A Jeremy le cambi� la vida estar detr�s de las c�maras. En producci�n conoci� tambi�n a su futura mujer, Alanys. Es una de las pocas publicaciones que tiene en su perfil de Instagram. "I said yes", escribi� ella. Jeremy estaba arrodillado frente a su verdadera elegida.