Debí tirar más fotos es el nombre del último disco de Bad Bunny, aunque es una frase que, desde luego, el verdadero dueño de 'La Casita' prefiere que no digan delante de su vivienda, pues presentó una demanda millonaria contra el puertorriqueño por el uso de su residencia.'La Casita' es una de las partes más populares de la gira de Benito Antonio Martínez Ocasio, nombre real del artista, pues es el espacio en el que tiene lugar el segundo acto del show, donde interpreta temas como Tití me preguntó, Me porto bonito y Yo perreo sola, entre otros.Pero, además, es una casa que recibe toda la atención de los espectadores por otros motivos: porque allí se suben diferentes famosos para ver el show, como las actrices Ester Expósito, Ana de Armas, María León e Hiba Abouk, la tiktoker Mar Lucas, la influencer Chiara Ferragni, la empresaria Marta Ortega, la cantante Judeline y los Javis, entre otros rostros conocidos que estuvieron en el primer y segundo concierto del puertorriqueño en Madrid.Sin embargo, 'La Casita' no está exenta de polémica. Y no solo porque el equipo del artista elija a varias fans para estar en el porche con los famosos y los bailarines y hayan criticado que seleccionen siempre a chicas jóvenes y atractivas; sino porque Román Carrasco Delgado, el dueño de la vivienda real, ubicada en la localidad de Humacao (Puerto Rico), presentó una demanda millonaria contra el 'Conejo malo'.Lo cierto es que 'La Casita' fue utilizada por el cantante para el cortometraje de Debí tirar más fotos. Mayna Magruder Ortiz, directora del proyecto, aseguró al medio puertorriqueño El Nuevo Día que fue diseñada pensando que iba a albergar bailarines en el tejado y en el interior, cambiando algunos elementos pero manteniendo "todos los elementos de una casita de campo" típica puertorriqueña.
'La Casita' de Bad Bunny, la estrella de sus conciertos y el motivo por el que el cantante se enfrenta a una demanda millonaria
Román Carrasco Delgado, dueño de la vivienda real en la localidad puertorriqueña de Humacao, acusó al cantante de saltarse el acuerdo firmado.










