Los conciertos de Bad Bunny han contado con protagonistas infiltrados desde que el pasado mes de septiembre celebrara su residencia No me quiero ir de aquí en Puerto Rico. Penélope Cruz, Javier Bardem, Lebron James, Kylian Mbappé y Austin Butler fueron algunos de los famosos que Benito Antonio Martínez Ocasio invitó a su 'Casita', un escenario secundario que se ha convertido en uno de los símbolos de su gira –y generador de virales–. Pedro Pascal, Karol G y Jessica Alba fueron sus moradores durante su sonado espectáculo en la Super Bowl.

La lista continuó ampliándose desde que arrancó su gira mundial Debí Tirar Más Fotos, que aterriza este sábado en Madrid tras pasar por Barcelona, en el primero de los diez conciertos que ofrecerá en el estadio Metropolitano. Úrsula Corberó, Priscila Delgado, Marc Giró, Lewandowski y Lamine Yamal fueron algunas de las celebrities que aparecieron en la ciudad condal.

Ahora bien, ¿tiene sentido que un espacio que representa la identidad puertorriqueña, siendo el tipo de hogares de la clase trabajadora, se haya convertido en el club exclusivo de los shows de Bad Bunny, el VIP de celebrities, futbolistas e influencers? Construcción por la que, además, el músico fue denunciado por el dueño de la construcción en concreto en la que se inspiró, por la que le ha reclamado más de un millón de dólares.