Hubo un tiempo en que comprar era una decisión simple. El consumidor elegía por precio, costumbre o publicidad. Hoy, el carrito de compras se parece más a una declaración de principios. Detrás de cada producto aparecen preguntas que hace apenas una década parecían lejanas: ¿quién lo fabricó?, ¿qué impacto ambiental genera?, ¿la empresa respeta a sus trabajadores?, ¿es realmente sostenible? El consumidor cambió. Y con él, comenzó a transformarse el mercado global.

Redacción C-Studio

5 de junio de 2026

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05:50h