Mientras el presidente Javier Milei muestra shoppings llenos con la idea de que eso ejemplifica un consumo pujante, el escenario muestra familias que administran cada peso y priorizan lo esencial, donde el protagonista es el “consumidor inmediatista” que no sólo recorta gastos, sino que exige respuestas rápidas, beneficios visibles y soluciones concretas para aliviar el bolsillo en el corto plazo. Aunque el cambio de hábitos no es sólo local sino regional.

Así lo plantea el último informe Consumer Pulse 2026 de Bain & Company, que identifica una nueva etapa en los hábitos de consumo. Según la consultora, el consumidor de este año se caracteriza por la búsqueda de resultados rápidos, respuestas listas y beneficios tangibles en todas las áreas de su vida. Es decir, compra menos por impulso aspiracional y más por conveniencia, utilidad y ahorro inmediato.

De la vidriera al algoritmo: cómo cambió para siempre el consumo en Argentina

El estudio, que forma parte de una serie anual que Bain realiza desde hace seis años en la región, muestra que el nuevo consumidor combina cuatro grandes rasgos: gestión estricta del presupuesto, mayor prioridad en salud y bienestar, comercio conectado y participación creciente en programas de beneficios. A nivel regional, participaron más de 8.000 encuestados, segmentados por criterios demográficos.